El análisis táctico del Real Madrid-Cádiz: un desgaste físico que pasa factura

  • El equipo de Zidane se vio superado durante los noventa minutos por el Cádiz. No hubo ningún destello de luz entre tanta sombra.
Real Madrid Real Madrid
Real Madrid - Cádiz.

El Real Madrid sigue de parón... y lo demostró ante el Cádiz. Un equipo bien plantado, que saltó al césped con las ideas muy claras, y que estuvo varias marchas por delante que los de Zidane. Las dos semanas que han tenido para preparar el partido, mientras que la mayoría de madridistas estaban con sus Selecciones, ponen de relieve que, en el fútbol moderno, se impone el físico a la calidad

Resulta evidente que el desgaste físico que arrastran los jugadores del Real Madrid ha pasado factura. En circunstancias normales, sin parón de selecciones de por medio, el conjunto blanco debía haber sido tremendamente superior al Cádiz. Sin embargo, se notó desde el minuto uno que no estaban frescos y Zidane pagó los platos rotos. 

¿O es que con el estreno en Champions y el Clásico a la vuelta de la esquina alguien habría sacado el once de gala contra un recién ascendido? ¿No eran entendibles las rotaciones? La clave está en que, hasta con los suplentes, el Real Madrid tenía la obligación de ganar al Cádiz. Lógicamente se puede perder, pero no dejando una imagen tan bochornosa.

Algunos como Isco, Lucas o Marcelo, que no viajaron con sus selecciones, no estuvieron a la altura que exige el Real Madrid. Salvo en el caso del brasileño, a Zidane no le quedó más remedio que sustituirlos al descanso. Tenían una oportunidad única para demostrar que siguen siendo grandísimos jugadores, pero da la sensación de que sus mejores tiempos ya pasaron. 

El único que aportó algo distinto (como siempre) fue Vinicius Jr. El brasileño lo intentó, pero se plantaba en el área del Cádiz como un guerrero japonés dispuesto a llevar a cabo el famoso harakiri. Era casi un suicidio entrar solo, rodeado de zagueros, sin que nadie le acompañara. 

No hay justificación posible a una derrota de estas características. Toca hacer autocrítica y levantar el ánimo. Lo 'bueno' del fútbol es que no te da tiempo a pensar demasiado en un partido porque enseguida tienes el siguiente (en este caso dos). La mejor forma de olvidar el desastre ante el Cádiz pasa por estrenarse por la puerta grande en Champions y asaltar el Camp Nou el domingo.