2021-09-14 17:42:00

La inversión de 470 millones en fichajes no parará en 2022: se buscan Balones de Oro

  • La entidad lleva más de una década apostando por este modelo de negocio para competir contra los Clubes-Estado y seguir ganando títulos
Florentino, Vinicius y Camavinga Florentino, Vinicius y Camavinga
Florentino Pérez.


Florentino Pérez regresó en el año 2009 a la presidencia del Real Madrid con una estrategia clara. Sin haber irrumpido aún los Clubes-Estado, que ya afloraban, era necesario cambiar el modelo de negocio. Se acabó eso de fichar galácticos. Se presentaba un nuevo escenario en Europa y él supo verlo como nadie. El futuro pasaba por las jóvenes promesas.


Por ello, desde que regresó al Real Madrid, decidió invertir en scouting y en los mejores ojeadores del sector. Tanto del talento nacional, como en el extranjero, dónde siempre habían destacado jóvenes (sobre todo en Brasil) y otros tantos países. 

La veda se abrió con un 'niño' cántabro, de apenas 18 años, llamado Sergio Canales. El club blanco destinó 6 millones de euros por una promesa que acaparaba todas las portadas. Y después de él vinieron muchos como Varane, Odegaard, Özil, Asensio, Isco, Casemiro, Valverde, Rodrygo, Vinicius, Kubo... Todos firmaron con menos de 21 años.

En el mejor de los casos, algunos han hecho carrera en el Real Madrid, y otros han sido traspasados por un precio mayor al que se pagó en su día. En total, tal y como publica el diario Marca, la entidad ha invertido 468,8 millones de euros desde Canales en futbolistas con 21 o menos años.

En Europa se dieron cuenta de que Florentino Pérez estaba acertando de lleno con esta política y rápido trataron de imitarla. Nadie iba a poder competir con los Clubes-Estado como el Manchester City (comprado en 2008) o el PSG (2011). 

Una década lleva siguiendo esta hoja de ruta el Real Madrid y precisamente mal no le ha ido. Desde entonces se han ganado, entre otros muchos títulos, 4 Champions League en 5 años.

A diferencia de otros clubes como el Barcelona que están prácticamente en bancarrota, el club blanco tiene las cuentas saneadas, una plantilla mucho más competitiva, y al mismo tiempo construye el estadio de fútbol más impresionante del mundo.

El Real Madrid es la envidia de toda Europa y por ello su presidente, Florentino Pérez, genera recelo entre algunos dirigentes que no supieron analizar el escenario en el que se encontraba el mundo del fútbol. Esa es la realidad.

Y, por si fuera poco, el presidente del Real Madrid está batiendo una guerra contra muchos intereses ocultos para propulsar un proyecto que, precisamente, hará resurgir el deporte rey: la Superliga.

Florentino Pérez tiene muy claro por dónde pasa el futuro. Hay que fichar jóvenes promesas que pueden ser Balones de Oro en unos años. No puede seguir el actual modelo de negocio de la UEFA y el Bernabéu será pronto la joya de la corona. Todo esto para evitar que algún día el Real Madrid no tenga que depender de un jeque o magnate y siga siendo propiedad de sus socios.