Davide, el ‘poli malo’ del Madrid: ha pedido forzarle tarjetas al Chelsea porque “tienen siete apercibidos”

El segundo entrenador ha sido muy claro en esta faceta del partido


Davide Ancelotti recuerda lo que pasa con las tarjetas amarillas en el Chelsea

Davide Ancelotti recuerda lo que pasa con las tarjetas amarillas en el Chelsea




La visión estratégica del segundo entrenador del Real Madrid podría marcar la diferencia en los cuartos de final de la presente edición de la Champions League. El detalle del que Davide Ancelotti se ha dado cuenta podría facilitar el trabajo a los jugadores blancos en el partido de Stamford Bridge, forzando al Chelsea a contar con futbolistas que son menos habituales.

Las tarjetas amarillas también forman parte de la estrategia prepartido. Davide Ancelotti ha comparado los amonestados que tienen Real Madrid y Chelsea y ha sacado una conclusión: hay que ir al límite. La intensidad en las acciones defensivas tiene ser algo más activa de lo normal para forzar a que los jugadores blue hagan lo mismo y se expongan a una tarjeta amarilla.

Sobre todo los siete apercibidos que hay en el equipo de Frank Lampard: Kepa, Thiago Silva, Enzo Fernández, Gallagher, Reece James, Koulibaly y Mudryk. Estos jugadores, en caso de ver el cartón amarillo en el Bernabéu, cumplirían ciclo de tarjetas y no podrían disputar la vuelta en Stamford Bridge. Para 'hipotecar' este partido al Chelsea, la intensidad en los duelos individuales deberá ser máxima.

Todo pensando en el futuro

Esta es una situación favorable al conjunto blanco, que se las ha arreglado para llegar hasta la eliminatoria contra el Chelsea sin jugadores apercibidos, por lo que no habría riesgo de que cualquier amonestado no pueda estar presente en Stamford Bridge salvo expulsión por doble amarilla o por roja directa. Además, estos registros se 'limpian' con la llegada de las semifinales de la máxima competición continental.


La idea de Davide Ancelotti es 'apretar' todo lo posible al Chelsea para que sus jugadores caigan en la trampa y se marchen del Santiago Bernabéu con alguna tarjeta amarilla, sobre todo los jugadores que ya están en el alambre y que podrían quedarse fuera de la vuelta de cuartos de final: así se facilitaría un resultado favorable en uno de los estadios más importantes de Europa.