Bellingham no es de este planeta: una exhibición para asustarlos a todos

El Real Madrid le ganó por 4-2 al Nápoles en el Bernabéu con un partidazo del inglés.


Bellingham

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El Real Madrid se presentó a este partido ante el Nápoles con lo puesto. El último soldado caído en acto de servicio fue Modric, sustituido en esta ocasión por Ceballos. Ancelotti puso una alineación más que digna para recibir a los italianos pero, obviamente, lejos de la que se puede considerar como la ideal para los partidos clave del año. Las atracciones, Rodrygo, tras su exhibición en Cádiz, la luz inagotable de Bellingham y la presencia de un Brahim que ha irrumpido de la nada por méritos propios.

El partido arrancó con un toma y daca. El Madrid, conocedor de que su físico podía pasarle factura en la recta final, arrancó el encuentro sin presionar especialmente arriba a su oponente. Debido a ello, el Nápoles tuvo algunas posesiones largas en campo propio. Los italianos sí intentaron alguna presión más arriba, aunque el Madrid era capaz de aceptar el reto.

Golpeó el Nápoles

Empezó golpeando el equipo italiano. Una pelota tocada hacia el segundo palo, mal cerrada por la defensa del Madrid, acabó con un toque hacia el área que Simeone, por centímetros, logó introducir en la meta de un Lunin que pudo sacar la pelota pero cuando ya estaba dentro.

Jugadón de Brahim y golazo de Rodrygo

Al Madrid no le dio tiempo casi ni a encajar el golpe, básicamente porque en cuestión de minutos le dio a los italianos de su propia medicina. Rodrygo, que sigue en estado de gracia, marcó un golazo para igualar el marcador. Todo empezó con una arrancada brutal de Brahim, con una ruleta incluida, una aceleración en la que fue dejando jugadores por el camino y un pase para que Rodrygo levantara el periscopio y pusiera la pelota en la escuadra. Un golazo.


Bellingham, cabezazo letal 

Hablar de un partido del Madrid de esta temporada sin hacerlo de Bellingham es poco menos que imposible. El inglés no faltó a su cita con el gol, en esta ocasión mostrando una virtud muy poco conocida, la del remate de cabeza. Alaba, libre de marca, puso la pelota en el área con música y allí apareció Bellingham, entrando como un tanque, para anotar de cabeza el 2-1. Un gol que habrían firmado los Cristiano, Haaland o Van Nistelrooy, pero que ya forma parte del repertorio del jugador inglés.

Bellingham, susto en su tobillo 

Eso sí, Bellingham fue noticia durante el primer tiempo por su gol… y por una torcedura de tobillo que dejó helado al Bernabéu. El inglés se quedó en el suelo dolorido, probó su articulación y su cara no invitaba a recibir buenas noticias. Por suerte, pudo volver y acabar el primer acto, dando la sensación de que todo había sido una pesadilla.

Empató el Nápoles 

La segunda parte del encuentro nos mostró un partido menos divertido. Todo estaba más controlado, había menos ida y vuelta y jugadores decisivos como Bellingham o Rodrygo intervenían mucho menos en el juego. Por si esto fuera poco, una entrada al partido tras el paso por los vestuarios sin tensión le costó al equipo de Ancelotti el 2-2 marcado por Anguissa.

Después de tomarse unos 20 minutos de ‘descanso’, el Madrid volvió a pisar el acelerador en la recta final del partido. En cuanto Bellingham comenzó a aparecer de nuevo y eso fue señal de superioridad del equipo blanco. Joselu, que había salido al campo para potenciar el juego aéreo, tuvo tres ocasiones muy claras y no supo definir ninguna de ellas. Especialmente ‘fuerte’ fue el tercero de los errores, un remate de cabeza desde el punto de penalti completamente solo y que mandó lejos de la portería.

Nico Paz, gol desde fuera del área 

El Madrid empezaba a merecer el gol del triunfo y el destino iba a querer que fue el más joven, el jugador del filial, Nico Paz, el que se llevara la gloria. El centrocampista argentino mostró una de sus grandes virtudes, el remate desde fuera del área, para darle a los suyos el tercer gol de la noche sorprendiendo al portero visitante. El chaval lo celebró por todo lo alto y sus compañeros le acompañaron en la celebración, especialmente sus dos grandes defensores en el equipo, Rudiger y Kroos.

Joselu marcó tras muchos fallos y pidió perdón 

Bellingham siguió mostrando que eso del cansancio no va con él. El inglés, insuperable e imparable, tenía pendiente el regalarle a Joselu un gol que le permitiera irse con buen sabor de boca del campo. Dicho y hecho. El ex del Dortmund puso una gran pelota en el segundo palo para que el delantero gallego ajusticiara al Nápoles y marcara el cuarto tanto. La celebración del ‘14’, pidiendo perdón, fue el ejemplo perfecto de la exigencia de este club. Había fallado goles cantados y no se lo podía perdonar. Por suerte para él, Bellingham fue su Papá Noel particular, ahora que se acerca la Navidad, y le puso un balón para que se fuera con una alegría. El Madrid, con las bajas y los contratiempos vividos por el camino, sigue haciendo pleno en Europa. Al ritmo de Jude.

Ficha técnica

Real Madrid 4: Lunin, Carvajal, Alaba, Rüdiger, Mendy (Nacho 86’), Valverde, Kroos, Ceballos (Joselu 56’), Bellingham, Rodrygo (Lucas 86’) y Brahim (Nico Paz 65’)

Nápoles 2: Meret; Di Lorenzo, Rrahmani, Natan, Juan Jesus; Lobotka, Anguissa, Zielinski; Politano, Kvaratskhelia y Simeone (Osimhen 46’)

Goles: 0-1 Simeone (8’), 1-1 Rodrygo (11’), 2-1 Bellingham (21’), 2-2 Anguissa (46’), 3-2 Nico Paz (84'), 4-2 Joselu (91')

Árbitro: François Letexier. Amonestó a Zielinski

Estadio: Santiago Bernabéu.