El Madrid se mantiene firme y presenta el contrato de la desconfianza

La junta directiva no dará un paso atrás en las negociaciones


Mbappé tiene poco tiempo para llegar al Santiago Bernabéu

Mbappé tiene poco tiempo para llegar al Santiago Bernabéu




Florentino Pérez ha marcado un límite. Kylian Mbappé puede ser jugador del Real Madrid... solo si él quiere. La junta directiva del Real Madrid, quizá durante los primeros días del mes de diciembre, ha tomado una decisión que marcará un antes y un después en el futuro del propio club como del futbolista que actúa como destinatario de la oferta: el propio Mbappé.

La confianza de la junta directiva en el futbolista galo ha ido decreciendo con el paso del tiempo. Aunque los ejecutivos blancos siempre se han mostrado favorables a su fichaje, la experiencia del verano de 2022 significó un 'golpe' de realidad que ha modificado la hoja de ruta de varias temporadas. En las oficinas de Valdebebas parecen haberse repuesto y están preparados para pasar página con o sin el atacante de Bondy en el vestuario del Santiago Bernabéu.

La última gran oportunidad que tienen tanto Mbappé como su entorno para decir 'sí' al Real Madrid es durante los primeros quince días de este mes. Enero de 2024 será el final del 'caso Mbappé' tanto para bien como para mal: así está escrito en el contrato de la desconfianza que Florentino Pérez podría haber hecho llegar ya mismo al futbolista galo.

Ahora o nunca, doble o nada

El Real Madrid no dará más rodeos: quiere contar con el hoy futbolista del PSG en su nuevo proyecto deportivo, pero no a cualquier precio ni en cualquier momento. Los límites son más duros que nunca ya que, si no hay respuesta antes de la fecha indicada, el fichaje soñado por decenas de cientos de madridistas se convertirá en una entelequia para siempre. No hay posibilidad de esperar hasta verano.


Aunque la cúpula merengue se muestre más inflexible que nunca con respecto a los límites temporales, sí habría cierto margen de maniobra para una negociación en el plano económico. Pero nunca por encima de lo presupuestado por el propio club merengue, que maneja diferentes tramos salariales pero que no parece dispuesto a sacrificar la estabilidad financiera e institucional conseguida en las últimas temporadas gracias a una politica extremadamente ahorrativa.