Una hora de omnipresencia de Camavinga fue suficiente para vencer al Arandina

El francés regresó después de su lesión y cumplió a la perfección: el galo está de vuelta


Eduardo Camavinga

Eduardo Camavinga




El ex del AS Mónaco, lejos de esconderse, estuvo muy participativo en todo momento. Durante la primera parte fue el encargado de llevar el peso del juego del Real Madrid. Se hizo con el control de la zona medular, sin problema alguno.

Así pues, el madridismo puede estar bastante satisfecho porque poco a poco va recuperando efectivos para la segunda parte de la temporada. Sin lugar a dudas, la presencia de Camavinga supondrá un refuerzo importantísimo.

El galo fue omnipresente en todo momento. No dejó de pedir la pelota para liderar los ataques del conjunto blanco y Carlo Ancelotti está encantadísimo con la actuación de su jugador.

Una hora de partido

Como es lógico, Camavinga no jugó todo el encuentro. El francés tenía pactado con su entrenador estar una hora sobre el terreno de juego. Durante todo ese tiempo demostró estar en condiciones para afrontar lo que se avecina.


Así pues, el Real Madrid cierra el choque de hoy con muchas noticias positivas, más allá del pase a los octavos de final. Ancelotti está viendo como la enfermería se vacía para el momento más importante del curso.