Ancelotti apartó a Vinicius en el autobús que los llevó al estadio y se lo dijo a la cara: “No le j…”

Es la otra clave para vencer hoy


Vinicius y Carlo Ancelotti

Vinicius y Carlo Ancelotti




Habló Diego Simeone, también Xavi y hasta Carlo Ancelotti tuvo que meterse en el gran tema de la semana. El Real Madrid se encuentra a minutos de disputar un nuevo choque de la Liga, pero su entrenador antes hizo deberes que atienden a las necesidades de estos días. Apartó a Vinicius en el autobús que los llevó al estadio y se lo dijo a la cara: “No le j…”.

“La verdad es que en esta semana se ha hablado mucho, han hablado mucho. Pienso lo mismo que lo que dije en su día. Aquí no tenemos que desviar el tiro porque todo el mundo conoce lo que ha pasado en los últimos 20 años en el fútbol español”, reflexionaba ya el italiano en una rueda de presa caliente como pocas en las últimas semanas. Ha llegado la hora de volver al ruedo y por eso Carletto tiene mensajes a sus jugadores.

No se miden solo a Las Palmas en Concha Espina. Ancelotti lo sabe y es el primero en ser consiente de como una vez más habrá ojos y polémicas de todo tipo. Es hora de tener más calma que  nunca y por encima de todo no buscar más enemigos de los que se tienen. Que Soto Grado esté presente obliga a reuniones de último minuto con jugadores que como Vinicius, apenas pueden verle.

Más cabeza fría que nunca

“No le juzgues ni le digas nada…”, decía Ancelotti antes de entrar en el recinto a su jugador. Las polémicas del VAR,  el revuelo formado desde afuera y los nombres que impartirán justicia son un motivo más para que el italiano se preocupe por el carácter de su jugador. Le pidió que se olvidara por completo de Soto Grado o cualquiera de sus asistentes.


Llega una nueva final por la Liga y es lo único que debe importar. Así se mantiene la calma y en el Real Madrid pretenden una tarde tranquila en este sentido. Solo ojos al campo y por encima de todo, a lo que ocurra únicamente con los jugadores de García Pimienta. El conjunto blanco será medido como nunca a una presión arbitral que hace que Ancelotti enfoque como nunca esfuerzos en Vinicius.