Rüdiger alarga su buen estado de forma como líder de la defensa blanca

El '22' alemán estuvo acertado en casi todas las acciones que tuvo en el encuentro


Rüdiger

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Antonio Rüdiger está haciendo una magnífica temporada y el partido contra Las Palmas es una nueva muestra. El choque contra los pupilos de García Pimienta comenzó con cierta presión sobre la meta madridista, pero el '22' germano se colocó una vez más como el gran baluarte defensivo del cuadro madridista. Sus primeras intervenciones en el partido fueron despejes y acciones defensivas para mantener el balón lejos de la portería de Andriy Lunin.

La primera mitad, después del arreón inicial de Las Palmas, atravesó gran calma para que el club blanco tuviera más oportunidades de romper el 0-0 inicial. En consecuencia, el futbolista del Real Madrid volvió a actuar como el jefe de la zaga blanca enviando balones en largo para la carrera de sus compañeros en la zona de tres cuartos de campo del estadio de Gran Canaria.

A pesar de este inicio tan agitado, Rüdiger no perdió tensión durante el tramo final de la primera mitad. Aumentó su protagonismo poco antes del paso por vestuarios y buscó asociaciones con sus compañeros que sortearan varias de las líneas de jugadores colocadas por García Pimienta: el planteamiento del cuadro canario en defensa se conformó como un bloque muy espeso para los atacantes merengues.

Concentración y seriedad

Pero el buen partido que había cuajado el central alemán se desbarató en el gol de Las Palmas: el '22' no mide bien en su pugna con Sandro y el '9' del cuadro local, después de un pequeño braceo con el zaguero teutón, lanza el pase de la muerte para que Álvaro Muñoz haga el 1-0 que activó al Real Madrid en la segunda mitad. El buen trabajo de Rüdiger, que pareció reponerse de su error en el gol de Las Palmas, reorganizó la defensa madridista y permitió el empate en el ecuador de los segundos 45 minutos.


La parte final del choque contra Las Palmas fue de nuevo una prueba para la solidez defensiva del Real Madrid. Con el gol de Tchouaméni a la salida de un córner, Antonio Rüdiger tuvo que organizar nuevamente a sus compañeros... a pesar de sufrir un calambre por la acumulación de minutos durante toda la temporada y el desgate propio del partido en el estadio de Gran Canaria.