La reacción del vestuario del Madrid a las palabras de Hazard: "Y él no p..."

Eden prendió el ventilador


Eden Hazard

Eden Hazard




L’Equipe saca la versión más tajante de Eden Hazard. El ex futbolista belga del Real Madrid concedió una entrevista cargada de dardos hacia el conjunto blanco y que han sorprendido a más de uno de los trabajadores de la ciudad deportiva de Valdebebas. Incluso el vestuario del primer equipo reacciona a una serie de palabras que explican en buena parte el por qué aquel mítico jugador del Chelsea jamás pudo callarse de lleno la exigencia del Bernabéu.

"Fui seguidor de Zidane desde pequeño, el Bernabéu, la camiseta blanca... El Madrid tiene un encanto que los demás no tienen, es un club especial. Pero más allá de eso, creo que no encajo. Es un club un poco fanfarrón y yo no soy así. La forma cómo jugábamos no me gustaba, pero era mi sueño. No podía acabar mi carrera sin venir aquí", hoy empezaba el ex jugador en una charla con el medio francés donde no dudó a la hora de cuestionar las formas en las cuales tuvo que amoldarse en Valdebebas

“No voy a decir que estaba abusando de la comida. No le prestaba atención. Pero no iba a McDonald’s todos los días. No duras dieciséis años como profesional. No le di ninguna importancia. Me gusta comer, con amigos y tomarnos una copa. Me pasó el día antes de un partido, comiendo en casa. La dietética apesta, es inútil. Bueno, está bien si quieres jugar hasta los 40. Sabía que ese no sería mi caso…La dieta no sirve para nada”, hoy más extractos de una entrevista donde se vio seguramente al Hazard más sincero así como no profesional.

Las verdades duelen

"Él no podía ni seguir las directrices de dietas", empiezan a contar desde un vestuario del primer equipo del Real Madrid en nunca se darán cuestionamientos hacia la persona. más allá de la humanidad de Hazard por Valdebebas creen que se escondía un talento que nunca estuvo mentalmente capacitado para la exigencia del conjunto blanco y que es el único culpable del devenir de los acontecimientos.


El belga ya se encuentra por fuera de los terrenos de juegos de manera oficial pero sigue recibiendo por una capital española en la que ni mucho menos su recuerdo es agradable tanto para directivos como aficionado. Se empiezan a atar Los Cabos o mejor dicho los porqués del fracaso de uno de los fichajes más esperados de la era moderna del Real Madrid.