Partido discreto de Rodrygo que aun así rozó el gol y generó sensación de peligro

No tuvo su mejor día a pesar de arrancar algún aplauso por su compromiso


Rodrygo

Rodrygo




Ya de entrada, el partido era complicado. Un derbi siempre lo es pero la lesión de Rüdiger y la sanción de Tchouaméni obligaba a Ancelotti a inventarse una defensa con Carvajal como central.

Pero se ponía peor cuando durante el calentamiento se lesionaba Vinicius y era Brahim quien salía a ocupar su puesto en e '11'. Eso dejaba a Rodrygo como el responsable de darle verticalidad al juego.

Los desbordes, la electricidad, y el gol, iban a recaer en sus botas. Sin embargo, está teniendo una temporada irregular y atraviesa una fase donde no termina de estar tan acertado como antes de las Navidades.

Pese a ello, el Bernabéu aplaudió un buen esfuerzo defensivo para recuperar la posesión y salvarla para no conceder un córner. Un compromiso que la afición siempre valora.


A por el gol en la segunda parte

En la segunda mitad salió con ganas de mejorar sus sensaciones. Más participativo en el juego, seguía sin ser el jugador destacado del ataque que estaba demandando el encuentro.

Pero tuvo el 2 a 0. En una contra en la que arrancó con fuerza Fede Valverde, el brasileño le dobló, pero su disparó salió demasiado centrado, y terminó atajando Oblak.

No tuvo su partido y dejó su sitio en el terreno de juego para Modric. Sin Vinicius, el Real Madrid necesita al mejor Rodrygo y en el derbi no apareció, tras un partido discreto.