Brahim se fue a por Güler y se lo confesó al oído: “Arda, vas a ser el p…”

Vendrán seguro más oportunidades


Arda Guler y Brahim

Arda Guler y Brahim




Noche llena de aristas para un Brahim que fue uno de los héroes de la victoria del Real Madrid por Alemania. El malagueño anotó un autentico golazo para luego salir lesionado en una noche donde incluso se le vio más que cercano a la figura de Arda Guler.

Sin Jude Bellingham a corto plazo y a saber por cuanto estará de baja el zurdo, quiso comentarle al más reciente ‘fichaje’ de Carlo Ancelotti lo que viene en camino.

Todo ocurrió momentos después del cambio con el que Brahim se retiraba del terreno de juego. El malagueño decía adiós tras un pinchazo en el gemelo que habrá que ver en que se queda. Joselu ingresaba por su zurda y la suerte quiso que se sentase junto a un Guler afectado por la situación.

La realidad es que el goleador de anoche se dio cuenta antes que nadie que Arda volvía a tener ese rostro triste por no haber podido jugar ningún minuto.


Hubo apadrinamiento en medio del banquillo: “Vas a ser el próximo crack del Madrid, ya lo verás, confiamos todos en ti”, dijo a un Guler que respondió con un gracias y un toque de los hombros. La victoria por supuesto, era lo más importante para ambas partes.

MVP total

A ese gesto acogedor con el turco se le sumó un repertorio de regates, lleno de picardía y un golazo digno de Maradona. El malagueño vive su mejor momento en la capital española y tras ser votado como MVP de la noche, espera que su pinchazo en la pierna izquierda se quede solo un susto. Se vienen Rayo, Valencia y Sevilla hasta finales de febrero.

“Estoy muy contento por poder ayudar hoy con el gol y por el trabajo del equipo a pesar de las bajas…Se echa de menos a Jude, Rüdiger, a los que se han lesionado por tanto tiempo.... Pero seguimos demostrando que somos un gran equipo y que somos el Madrid”, palabras del MVP de la noche a Movistar para analizar una jornada donde dio un paso al frente en todos los sentidos y donde incluso se dio el lujo de apadrinar al propio Guler.