Rudiger se ha ido a por Güler en el entreno y Ancelotti ha tenido que pararle: “No me c…”

Antonio, tajante con el turco


Antonio Rudiger, Guler y Ancelotti

Antonio Rudiger, Guler y Ancelotti




Tras el final de una nueva jornada de entrenamiento por la ciudad deportiva del Real Madrid surgen historias que muestran no solo la complicidad entre todos y cada uno de los miembros del primer equipo, sino igualmente como algunos de estos atraviesan una vez más un enorme momento de forma. Rudiger, Guler y Ancelotti, protagonistas de lo vivido horas atrás.

El conjunto blanco espera por el retorno del zaguero alemán de cara a que este día domingo frente al Sevilla a Carlo Ancelotti pueda volver a contar con dos defensores centrales naturales y que se termine una serie de lesiones en dichas zonas del campo que ha supuesto un auténtico dolor de cabeza para el cuerpo técnico. Hoy hubo pasos enormes pensando en dicho objetivo.

Todo ocurrió en una secuencia en la cual el defensor teutón, quien se entrenó a la par de sus compañeros en una parte de la sesión por Valdebebas, no solo corrió a la par de Guler hoy sino que incluso le terminaría arrebatando la pelota al futbolista turco con una solvencia física de quien la mayoría de los casos no viene de afrontar una dolencia en sus piernas. Ancelotti no dejó pasar la oportunidad de meter motivación.

Carletto se frota las manos

“No me creo que vuelvas de una lesión…”, le ha dicho en tono de broma Ancelotti al jugador cuando le ha visto correr y esprintar a lo grande. La jugada donde le quita la pelota a Güler llegó después de que este le llevara varios metros de ventaja. Rudiger se acerca un regreso a la actividad pedido por todos y cada uno de sus compañeros pensando en los retos que vienen por delante.


No olvidemos que en alemán es baja desde aquella noche de jueves donde ante el Getafe sufriese un golpe en su rodilla que sacase del ruedo a uno de los mejores futbolistas del año en el Real Madrid. En Valdebebas se vieron los primeros compases de la versión más fructífera de un Rudiger que apura duda opciones con el fin de defender la portería blanca el domingo frente al Sevilla.