Camavinga se fue del Bernabéu mosqueado, se lo confesó a Rudiger: “Ha fallado…”

El centrocampista francés fue sustituido por Ancelotti a la hora de partido


Antonio Rüdiger y Eduardo Camavinga.

Antonio Rüdiger y Eduardo Camavinga.




El Real Madrid solventó por la vía rápida otro partido de Liga, esta vez ante el Alavés (5-0) ante el Santiago Bernabéu, con el que el equipo celebró el campeonato doméstico conseguido hace diez días. Para ello, Carlo Ancelotti, como ya anunció en la previa del choque, puso un once de gala, con los titulares típicos y con Courtois en la portería.

Los blancos ya acumulan 93 puntos, con un balance de 83 goles a favor y sólo 22 encajados, siendo el equipo que ha tenido más porterías sin encajar.

Una de las grandes jugadas la firmó Eduardo Camvinga al principio de la segunda parte. El centrocampista francés se fue de hasta cinco adversarios, en un recital de control, calidad y velocidad, pero le faltó el último toque para definir de cara a la portería de Owono.

 


 

Precisamente, en el vestuario, el ‘12’ merengue se lamentaba de su ocasión clara de gol con Antonio Rüdiger, que le manifestaba: “Habrías metido un golazo, hermano, habrías salido en todos los periódicos mañana”.

El mediocentro galo, por su parte, indicaba que “me ha fallado el último control” después de esa jugada maradoniana que se marcó Camavinga ante el Alavés y a la que sólo le falló ese control de balón que acabó en las manos del portero tras haberse regateado a medio equipo rival en una jugada espectacular.