Ciencia


¿Qué hay de cierto en que comer insectos hace más inteligente?

Actualmente comer insectos no está bien visto por un gran número de culturas humanas, aunque en algunas zonas de Asia, África, América del Norte e incluso Europa la entomofagia se continúa practicando. De hecho, podrían existir razones biológicas más allá de las culinarias, ya que según un estudio realizado por la Universidad de Washington de San Luis (EE.UU) la alimentación a base de insectos y babosas por parte de los ancestros humanos pudo ser clave en la estimulación de su cerebro y de sus capacidades cognitivas.

Según la misma, la excavación para buscar estos animales en épocas de carestía de alimentos pudo haber ayudado a la evolución de la inteligencia de los homínidos, favoreciendo así el uso de herramientas avanzadas. En el trabajo los investigadores comprobaron cómo un grupo de monos capuchinos cambiaban sus métodos para buscar alimentos en función de las estaciones, llegando a esforzarse más mentalmente cuando intentaban encontrar insectos por la tendencia de estos a ocultarse. Y es que en este caso los monos precisaron del desarrollo de su destreza manual y del uso de herramientas para capturar a estos animales, algo que no ocurría en el caso de la fruta. Todo ello sin olvidar también que los insectos son un magnífico aporte de grasas y proteínas, nutrientes idóneos para el desarrollo y buen funcionamiento del cerebro.

Insectos preparados para comer