Arte


¿Cómo es el primer vestido impreso en 3-D?

La aparición y el inicio del auge de las impresoras 3-D ha hecho que estos utensilios empiecen a ser vistos como aliados potenciales de la moda. Y es que una de sus decenas de ampliaciones es la ropa, dada la capacidad de estos aparatos para hacer realidad diseños predefinidos con anterioridad mediante programas informáticos. De esta forma, el pasado mes de marzo la actriz y vedette Dita von Teese fue la elegida para portar el primer vestido del mundo elaborado mediante una impresora 3-D. El acto tuvo lugar en un acto celebrado en Manhattan (Nueva York, EE.UU) y en él se pudo ver este peculiar traje, fabricado especialmente para Dita a partir del nylon.

Sus creadores fueron los diseñadores norteamericanos Michael Schmidt y Francis Bitonti, quienes aseguran que se inspiraron en la famosa sucesión matemática de Fibonacci. Para hacerlo realidad, estos modistos primero elaboraron un modelo en 3-D en el software 'Maya'  a partir de las medidas de la actriz. Posteriormente emplearon el progama 'Rhino' para detallar los 2.633 anillos y enlaces con los que cuenta el vestido, antes de ser dividido en 17 partes para ser impresas y finalmente juntadas a mano. Un proceso bastante sencillo gracias a la informática, pero en caso de haber hecho a mano hubiera sido sumamente caro y complicado. En consecuencia, este modelo pionero abre la puerta a nuevas cotas para el mundo de la moda, de forma que en unos años cada persona podría convertise con estos materiales en la diseñadora de sus propios modelos de vestuario.