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Orgullo, juego y...¡A CUARTOS!

  • Gran partido del equipo de Joan Plaza en el Nokia Arena que le mete, directamente, en los cuartos de final de la competición.
Euroliga: Maccabi 69-73 Real Madrid
David Jorquera - La Crónica David Jorquera - La Crónica

El mejor Real Madrid de la temporada se plantó en el Nokia Arena como lo que es, uno de los grandes del continente europeo. De la mano de un Raúl López sideral en los dos últimos cuartos, los blancos se llevaron el triunfo de Israel (69-73) y, de paso, certificaron su pase para cuartos de final de la máxima competición continental. Ahora se jugará el primer puesto del grupo ante el Barcelona.

La acumulación de golpes, despropósitos y demás ‘caricias’ recibidas por la plantilla merengue tras la derrota en la Copa del Rey parecieron espolear a los de Joan Plaza de salida. En una de las pistas más complicadas del panorama continental, el Nokia Arena, los madridistas se pusieron el mono de trabajo y, no exentos de calidad, tomaron la Mano de Elías a base de ‘muñecazos’ y de defensa.

SALIDA A LO CAMPEÓN

Ni el ruido (espectacular), ni el ambiente amedrentaron a los de Plaza. Como si de una salida en una carrera de hípica se tratase, los galgos blancos saltaron a la cancha rápidos mientras conseguían triples y canastas en la cesta israelí con una facilidad asombrosa. El Real Madrid estaba jugando el mejor baloncesto de toda la temporada en el momento más complicado. Eso tiene un nombre: agallas. Con Mumbrú hechizando el aro contrario, la aportación de Bullock desde el exterior, y la colosal brega de Felipe, Hervelle y Van den Spiegel, los blancos ejercían de correcaminos ante el coyote israelita. Para aquellos que gustan de usar la lengua en vano, Marko Tomas, tras no jugar en la Copa, dispuso de 13 minutos sobre la cancha. En DC ya lo advertimos. Plaza no se casa con nadie pero tampoco es un entrenador rencoroso, como volvió a demostrar.

Ficha técnica:

69. Maccabi (17 18 16 18): Arroyo (26), Gaines (2), M. Brown (4), Fisher (13) y Burstein, cinco inicial. Eliyahu (9), Casspi (15), Sharp y Hagag.

73. Real Madrid (26 20 10 17): Raúl López (17), Bullock (15), Mumbrú (8), Hervelle (7) y Reyes (13), cinco inicial. Pepe Sánchez (3), Van den Spiegel (4), Massey (3) y Tomas (3).

Árbitros: Lamonica (ITA), Pukl (SLO) y Vojinovic (SER).

Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada del Grupo F, de la Euroliga de baloncesto, disputado en el Nokia Arena de Tel Aviv. Lleno. 11.000 espectadores. El equipo de veteranos del Maccabi se impuso al del Real Madrid en un encuentro previo por 96-92.

Las diferencias entre ambos equipos se agrandaban más y más (23-39 min.12). Las puertas diferenciales entre ambas escuadras se hacían, cada vez, más patentes. Siempre por encima de la decena de puntos, los amarillos sólo resistían gracias al ‘animal’ Fischer (repito, hay que ficharle como sea para el año que viene) y al talento playground de Arroyo. Poco le importaba eso al Real Madrid. Los blancos estaban lanzados y sólo una pájara podía hacerles perder un partido que, como si de Almodobar se tratase, hubiese ‘guionizado’ el también escritor Joan Plaza. Ver al banquillo merengue en pleno (hasta Gica Pérez, jefe de prensa del conjunto blanco, que se encontraba en la banqueta con los reservas merengues, celebraba los triples de Massey y Pepe Sánchez como demandaba la ocasión).

SUFRIMIENTO CON FINAL FELIZ

Sin embargo, llevarse un partido en Israel, por definición, no es fácil. El diccionario de la Euroliga obliga a sudar un triunfo en el Nokia Arena. Los amarillos, poco a poco, crecieron de la mano de su gente y de un Arroyo al que le faltó tirarse los cordones de las zapadillas (éstas ya habían sobrevolado cielo israelita en más de una ocasión). Las diferencias fueron reduciéndose hasta el punto de que las respiraciones de ambos equipos se rozaban en el mismo vértice del Pabellón (61-64 min.34).

Pese a todo, los blancos (hoy de morado) estaban tocados por la mano de Dios. En territorio santo, los pupilos de Joan Plaza se pusieron las alas para salvar las acometidas locales. Un nuevo arrimón amarillo (69-71 min.39) contrajo las gargantas de los jugadores de Plaza, que se dieron cuenta de que el partido aún había que sufrirlo. Raúl puso con dos tiros libres cuatro de renta para los blancos a pesar de que un láser de color verde se depositó sobre sus ojos en el momento de los lanzamientos. A los macabeos, por su parte, en su ataque posterior, se les apagó la luz. Una luz que vio el Real Madrid en la tierra santa. El mejor de los lugares para certificar el pase a cuartos. Dedicado a todos los descreídos de este equipo. Triunfo de prestigio, como los conseguidos ante CSKA, Barcelona, Unicaja, TAU…al final salen más de los que algunos pensaban, ¿verdad?

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