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Llull y Tomic ponen al Madrid en órbita

  • Real Madrid 80-67 Caja Laboral
Real Madrid 80-67 Caja Laboral
David Jorquera - Palacio Vistalegre David Jorquera - Palacio Vistalegre

El Real Madrid salvó un nuevo match ball en contra esta temporada y superó al Caja Laboral, en un final más plácido de lo esperado, por 80-67. La dupla Tomic-Llull fue la clave para que los de Messina salieron victoriosos del envite. Tras este triunfo, los blancos pierden en la serie por 2-1 aunque tendrán la opción de igualar el marcador el próximo viernes en Vistalegre en el cuarto partido.

El Madrid comenzó la batalla por su ‘todo o nada’ encendido en ataque y apagado en defensa. La mecha Tomic cobró luz y fuerza desde el primer segundo. El Madrid se fio a él en ataque y a sus movimientos en el poste con finalización en la cesta ya fuera con la mano derecha o con la izquierda. Ni siquiera Splitter era capaz de pararle y eso que el brasileño empezaba a dejar pinceladas en el otro aro, en el que Tomic sufre. El mano a mano entre el croata y el brasileño era el termómetro del choque, basado en la igualdad (11-15 min.5). Sólo Velickovic y Teletovic, uno por bando, ‘osaban’ inmiscuirse en la guerra entre los dos gigantes de cada equipo (21-21 min.10).

FICHA TÉCNICA.

REAL MADRID 80: Prigioni (9), Bullock (3), Velickovic (11), Reyes (11), Tomic (18) --cinco inicial-- Llull (17), Garbajosa (-), Lavrinovic (9), Jaric (-), Vidal (-)

CAJA LABORAL 67: Palacio (5), Oleson (4), San Emeterio (6), Teletovic (11), Splitter (17) --cinco inicial-- Huertas (11), Eliyahu (4), English (6), Herrmann (3), Ribas (-).

PARCIALES: 21-21, 16-17, 21-15, 22-14.

ÁRBITROS: Daniel Hierrezuelo, Miguel Ángel Pérez Pérez, Lluís Guirao. Sin eliminados.

ESTADIO: Palacio Vistalegre. 9.300 espectadores.

El cuadro de Messina encontraba oxígeno gracias a los puntos de sus pivots, especialmente Tomic, y posteriormente se sumó a la fiesta Lavrinovic con un dos más uno sobre Herrmann, sin embargo, la faceta exterior hacía aguas de forma preocupante. Los exteriores apenas sumaban acciones positivas y eso empezaba a hacer demasiado previsibles los ataques del cuadro merengue (28-33 min.16). Fue Prigioni, en el minuto 17, el encargado de anotar el primer triple del partido para los blancos. El desatascador argentino también lo necesitaba pues apenas se le había visto en los primeros compases del choque. Pese a todo, ni unos ni otros hacían ademán de escaparse en el marcador. Con la igualdad por bandera, el bocinazo que dio paso al descanso sirvió para que los combatientes pasasen por el periodo de reflexión con las constantes vitales prácticamente idénticas (37-38 min.20).

Igualdad total...hasta que Llull quiso

Segundo y tercero de la fase regular demostraban, con el paso de los minutos, que sus fuerzas son más parejas de lo que decía el resultado de la eliminatoria celebrada en sus dos primeros choques en Vitoria. El Madrid pudo haberse llevado ambos, sin embargo, se encontró con el mazazo del 2-0. Una losa que, por momentos, se notaba en las espaldas y, fundamentalmente, en las muñecas de los jugadores. Sólo Tomic y Velickovic, además de la brega de Felipe Reyes para el que, por cierto, se pidió la renovación mediante una pancarta en el fondo de los Berserkers, daban la cara con cierta continuidad. A pesar de ello, el Madrid seguía en el partido, haciendo la goma, pero seguía vivo (50-53 min.28). Un par de arreones de Llulll y, sobre todo, un triple final de Bullock con la mano de Oleson encima cerraron el tercer cuarto con la mejor de las noticias para el Madrid: el resultado (58-53 min.30).

Los blancos, gracias a una buena acción de Felipe Reyes, consiguieron una renta cómoda desde la que afrontar el cuarto decisivo (60-53 min.31). Sin embargo, la tónica de la igualdad no podía permitir que ninguno de los contendientes se escapara impunemente. Así las cosas, los vascos lograron un parcial de 0-8 que devolvió la ventaja en el marcador al equipo visitante (60-61 min.34). No había tregua, salvo la arbitral, excesivamente penalizadora con los bloqueos y contactos de los jugadores madridistas. De parciales iba la cosa ya que el Madrid respondió a base de acciones de tres puntos. Dos triples de Llull (que nunca falla cuando la soga aprieta) y un dos más uno de Prigioni, le dieron al Madrid un 9-0 de parcial que puso a los de Messina a favor de corriente (69-63 min. 37). El propio base argentino, que anotó un triple de más de ocho metros, y los tiros libres finales de Llull cerraron un partido de final plácido pero de desenlace a cara de perro. Los blancos siguen vivos, acortan la ventaja en la serie de los vitorianos y el viernes volverán a poner su cabeza en juego en la temporada. Eso sí, tienen a Tomic y Llull. Eso ya es bastante.

Fotografías: realmadrid.com

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