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Pesadilla en Vitoria

  • Barcelona 89 - 55 Real Madrid
Barcelona 89 - 55 Real Madrid
Agencias - DC Agencias - DC

El Regal FC. Barcelona se encargó de aplicar el primer correctivo de la temporada al Real Madrid (89-55) en la segunda semifinal de la Supercopa ACB, y se medirá al Power Electronics Valencia en la final de este sábado (19.00 horas), después de haber evidenciado su excelente calidad ante el eterno rival, al que bien tienen tomada la medida.

La victoria de este viernes supone la octava de los últimos nueve partidos entre ambas escuadras --los ocho anteriores en el pasado curso-- y se traduce en un importante golpe anímico para el equipo de Ettore Messina, que sufre sobremanera si su rival viste de blaugrana. El Barça fue imparable; el Real Madrid fue de todo menos un equipo. Y es que el tercer proyecto de Xavi Pascual deja claro que las líneas maestras serán las mismas que años atrás. Una buena dirección a cargo de Ricky Rubio --menos alocado que en Turquía--, un buen tiro exterior merced a las muñecas de Jaka Lakovic y del sempiterno Juan Carlos Navarro, y centímetros y calidad en la pintura gracias a Vázquez y Lorbek, entre otros.

El primer cuarto demostró las diferencias entre los dos equipos. El Barça --que no acusó los 6.75 del perímetro-- destacó por la fluidez en la circulación del balón y por su contundencia en el rebote. El Madrid no sabía muy bien cuál era su hoja de ruta. Sergio Rodríguez, en su vuelta a una competición ACB, no estuvo bien y Llull perdió el norte alejado de su función de 'playmaker'.

FICHA TÉCNICA

89 - REGAL FC BARCELONA: Sada (7), Navarro (6), Mickeal (13), Morris (16), N'dong (1) --cinco inicial--; Lakovic (8), Ricky Rubio (13), Basile (1), Grimau (6), Lorbek (7), Perovic (2) y Vázquez (9).

55 - REAL MADRID: Prigioni (-), Llull (4), Tomic (4), Velickovic (4), Reyes (6) --cinco inicial--; Garbajosa (1), Mirotic (-), Sergio Rodríguez (6), Suárez (3), Vidal (2), Fischer (10) y Tucker (15).

ÁRBITROS: Conde, Hierrezuelo y Peruga. Eliminaron a Ndog por faltas personales.

PABELLÓN: Buesa Arena. 9.500 espectadores.

Ante la desesperante dirección merengue, el Barcelona comenzó a despegarse (26-15, min.10) en el electrónico por Terence Morris, soberbio bajo en los dos aros. El ala-pívot de Maryland (16 puntos) ejerció de líder culé junto con Pete Mickeal, que regresaba una vez más al Buesa Arena y lo hizo con sobresaliente (13 dianas). En el bando capitaliano sólo el 'cañonero' Clay Tucker salvaba al Real Madrid de la quema con buenos lanzamientos desde el exterior. El ex de la 'penya' se mostró suelto, pero su valentía era demasiado pequeña como para cambiar el curso del partido, un partido que ya tenía dominio, absoluto e irrefutable, del Barcelona.

Parcial de 31-8 en el tercer cuarto

Si al descanso la ventaja blaugrana era de 16 (45-29) el tercer cuarto mató a los de Messina, inoperantes ante su máximo rival, heridos en su orgullo, pero apáticos en la pista. Inadmisible para un equipo como el Real Madrid en el que las nuevas incorporaciones participaron de manera desmedida. En este acto se soltó el Barça y le entró todo. Un 31-8 que dejó sentado a Messina, quien aleccionaba una y otra vez al canario Rodríguez. El ex NBA se mostró excesivamente individualista, cómo si tuviese ganas de demostrar el porqué de su contratación. Erraba en cada entrada y no repartía juego.

Fran Vázquez anotaba de tres y el Madrid se desesperaba. El final del partido fue lo mejor para el cuadro madridista. Un equipo que sigue en construcción y que ha tenido poco tiempo para preparar esta competición, pero que no puede caer de manera estrepitosa ante su eterno rival, aunque éste sea el cielo baloncestístico de toda Europa.

 

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