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Mcintyre ejecuta a un Madrid reservón

  • Unicaja 69-68 Real Madrid
Unicaja 69-68 Real Madrid
Defensa Central - Agencias Defensa Central - Agencias

El Unicaja de Málaga se llevó una victoria sobre la bocina en la prórroga (69-68) ante el Real Madrid con un agónico triple de Terrell McIntyre, en un partido en el que el protagonista fue Jorge Garbajosa, que volvía a vestir la camiseta verde frente al que ha sido su equipo hasta hace pocas fechas.

El equipo de Chus Mateo demostró que el Palacio José María Martín Carpena es un fortín con el apoyo de todos sus aficionados y que, en finales como los de hoy, es un factor necesario para poder llevarse la victoria. Por su parte, el Madrid vio terminada su racha de victorias desde que Lele Molin se hiciera cargo del equipo con la irregularidad de pesos pesados del equipo como principal lastre. Llull y Reyes solo sumaron 4 puntos.

El encuentro comenzó con un arreón de inicio del equipo de Molin, basándose en el acierto del croata Ante Tomic que se encargó de llevar el peso en ataque de los madridistas. En frente, un inspirado Gerald Fitch, acabó con 26 puntos, se encargó de subir al electrónico los puntos de los locales. Fue en el segundo cuarto, cuando el Madrid tuvo un conato de escapada (13-24) abortado por un parcial de 10-0 de los locales, que devolvió la tensión al marcador (23-24).

La defensa de propuesta por los dos entrenadores hizo que al descanso se llegara con un empate exiguo en puntos (32-32). Hombres como Sergio Llull o Felipe Reyes estaban desaparecidos para la causa blanca que tiraba de los destellos de Tomic y de la efectividad de su base Pablo Prigioni.

En el tercer cuarto, Clay Tucker dio el susto a falta de 6:28 para acabar el tercer cuarto, cuando recibió un bloqueo de Robert Archibald con tan mala suerte de que le afectó a la espalda teniendo que ser retirado del Martín Carpena en camilla.

En lo meramente deportivo, tanto el Madrid como el Unicaja, con sus defensas, provocaban que cada canasta valiese su peso en oro. Por su parte Garbajosa anotaba sus primeros puntos a falta de 3 minutos y medio para cerrar el tercer acto. El parcial del cuarto 8-14 deja a las claras lo errático en el tiro de los dos equipos equipos y la intensidad defensiva exhibida en la cancha.

FICHA TÉCNICA.

UNICAJA: Mcintyre (7), Fitch (26), Almazán (2), Freeland (11), Archibald (-) --cinco inicial--; Sinanovic (3), Tripkovic (3), Blanco (-), Rubio (2), Blakney (3), Garbajosa (5) y Rodríguez (7).

REAL MADRID: Prigioni (21), Llull (2), Velickovic (6), Reyes (2), Tomic (18) --cinco inicial--;  Tucker (6), Rodríguez (-), Fischer (2), Mirotic (6), Suárez (3) y Vidal (2).

PARCIALES: 13-18, 19-14, 8-14, 17-11 y 12-11.

ÁRBITROS: Mitjana, Jiménez y Sánchez Montserrat. Eliminados por faltas personales Sergio Llull (35') y Robert Archibald (36').

PABELLÓN: Palacio de los Deportes José María Martín Carpena. 9.200 espectadores.

En el último cuarto, el partido siguió su tónica de igualdad general y los más inspirados a lo largo del encuentro se encargaron de llevar el partido al éxtasis. Berni Rodríguez y Gerald Fitch por parte cajista y Tomic y Prigioni, 18 y 21 puntos cada uno, por parte capitalina se respondían continuamente con canastas increíbles.

Dos tiros libres de Tomic ponían el 55-57 en el marcador a falta de escasos segundos para el final del partido. Fue entonces cuando Chus Mateo pidió tiempo muerto y una canasta de Joel Freeland a falta de 1.8 segundos para el final del último cuarto mandaba el partido a la prórroga (57-57).

Los triples, protagnistas de la prórroga

Las últimas jugadas de la prórroga reflejan la tensión que vivieron los asistentes al pabellón malagueño. Cada canasta del Madrid era respondida en la misma medida por el Unicaja, que veía la victoria muy cerca gracias al apoyo de sus incondicionales.

Prigioni se hizo con los galones del equipo blanco y un triple suyo puso dos arribas a falta de un minuto para el final. Garbajosa tuvo su particular venganza metiendo un triple que ponía el 66-65 a menos de un minuto para el final.

La histeria y la locura se hizo patente en el Carpena con un increíble triple de Prigioni desde más de 7 metros. Cuando todo parecía acabado, McIntyre cogió la bola, corrió como una exhalación hacia campo contrario y convirtió la angustia en alegría con un triple sobre la bocina. La cara de incredulidad de los jugadores del Madrid y de felicidad de los del equipo andaluz dejó patente la magia del baloncesto vivida en el Martín Carpena.

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