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Galatasaray, primer clasificado

  • La suerte sonrió al 'Galata' en el final
EFE - Italia EFE - Italia
En el primer partido de la final a ocho de la Copa ULEB, el Galatasaray se empeñó en darle emoción a la competición y derrotó por un sólo punto, 60-61, a su rival ciudadano, el Besiktas, que llegó a ponerse por delante en el marcador a falta de 20 segundos para el término del partido.

La final a ocho de la ULEB, que copia el modelo de la Copa del Rey española, arrancó con un final apretado, propio de los torneos de este tipo, donde la tensión flota en el pabellón. Al final se impuso el Galatasaray, primer semifinalista y merecedor del triunfo si se atiende a que gobernó todo el encuentro.

Las tres últimas acciones eclipsaron un partido de ritmo lento. El miedo a quedarse fuera de la competición bloqueó a ambos equipos, especialmente al favorito, el Besiktas, primera víctima de la final a ocho, incapaz de coronar su remontada. Siempre fue por debajo en el marcador, salvo en el 60-58 del final, una ventaja que no supo mantener.

Pese a su agónico final, el Galatasaray fraguó su triunfo en su extraordinario arranque. Mientras el Besiktas se ubicaba en el magnífico Palavela, el Galatasaray se dedicó a jugar al baloncesto. Un triple de Hite (4-15, min. 7) abrió el camino y comenzó a apuntar lo que sería el partido. El Galatasaray contó con un jugador decisivo, el propio Hite, máximo anotador con 22 puntos. Al Besiktas le fallaron sus mejores hombres.

A partir del 11-22 del inicio del segundo cuarto, el partido siguió un guión fijo, como previsto de antemano: el Galatasaray jugó siempre diez puntos por encima de su rival (29-39, min. 24; 33-43, min. 27; 36-46, min. 28).

El Besiktas sólo se acercó en el último cuarto. Despertó gracias a Shumpert y Drobnjak, los únicos que firmaron un partido aceptable. Poco más se supo del resto del equipo turco.

Ajustado final

En su arreón final, el Besiktas dejó temblando al Galatasaray. Apodaca empató (58-58) a falta de dos minutos para el final. En apenas un minuto y medio, ambos equipos jugaron un mini partido dentro del partido. Un juego de tensión y nervios, una batalla de banquillos.

Con dos tiros libres, Shumpert puso por delante al Besiktas por primera vez en todo el partido. El banquillo del Galatasaray agachó la cabeza. Todo el encuentro por delante para morir en la orilla.

Pero a falta de siete segundos, en su último ataque, el Galatasaray se casó con la fortuna. Cunyet Erden había fallado sus siete triples anteriores, pero transformó el decisivo. Resignado, al Besiktas no le quedó tiempo para cerrar su remontada. El banquillo del Galatasaray levantó la cabeza y volvió a sonreír.
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