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La sombra de Milla obsesiona a los leones

  • Camerún llega a Sudáfrica en un momento de forma algo bajo
Camerún llega a Sudáfrica en un momento de forma algo bajo
Jaime de Carlos - EP Jaime de Carlos - EP

Camerún jugará su sexto Mundial agarrado a la ambición de Samuel Eto'o, 'alma máter' de un equipo que aspira a emular la actuación de Roger Milla y sus 'Leones indomables' hace 20 años, con una actuación para la historia en Italia'90 que despertó al continente africano de su letargo futbolístico.

Milla, el espejo futbolístico en el que se miran todos los cameruneses, llenó de goles y de bailes junto al banderín de córner aquella cita mundialista de hace dos décadas, que empezó con victoria del equipo africano sobre la Argentina de Maradona, que defendía el título de México'86.

Desde entonces, Camerún ha sido uno de los equipos habituales en el Mundial, aunque sin llegar nunca a alcanzar el éxito de 1990. De hecho, los cameruneses cayeron en la primera fase en 1994, 1998 y 2002. Además, en octubre de 2005, dejaron escapar la clasificación para Alemania 2006 de la manera más cruel, con un penalti que falló Pierre Wome contra Egipto en el último minuto.

Olvidado aquel fiasco, el equipo camerunés se plantará en Sudáfrica tras una gran fase de clasificación, aderezada con nueve victorias, dos empates y una única derrota ante la Togo de Adebayor, que no estará en el Mundial. Tras una primera fase donde arrolló a Cabo Verde, Tanzania e Islas Mauricio con cinco victorias y un empate ante los tanzanos, en la segunda, empezó con mal pie al sumar ese revés ante los togoleses y empatar en Camerún con Marruecos. Sin embargo, los 'Leones Indomables' reaccionaron ganando los siguientes cuatro partidos.

Posteriormente, Camerún se plantó como gran favorita en la Copa de África de 2010, donde pasó la fase de grupos en segunda posición, empatada a puntos con Zambia. Sin embargo, en cuartos de final se cruzó con el que acabaría siendo campeón, Egipto, que le goleó 3-1. Ahora, bajo el mando del francés Paul Le Guen deberá luchar en un grupo reñido con Holanda y Dinamarca, por una de las dos plazas, con la inocente Japón al acecho.

El equipo africano, que ha perdido el paso respecto a otras potencias como Costa de Marfil o Ghana, cuenta con un once de garantías y con hombres importantes en cada una de sus líneas. En la portería, destaca la presencia del españolista Carlos Kameni, capaz de lo mejor y de lo peor, y en la defensa el veterano Rigobert Song, con más de cien partidos a sus espaldas. En el centro del campo se mezcla talento con fuerza por medio de Alexander Song o el bético Achille Emaná, encargados de hacerle llegar la pelota a su mejor argumento: Samuel Eto'o.

Eto´o es el máximo referente en ataque

Elegido en tres ocasiones 'Jugador Africano del Año', el delantero ha cambiado este año Barcelona por Milán, donde ha bajado sus promedios goleadores, víctima del juego menos espectacular del Inter y de la competitividad con Diego Milito. Así, de sus espectaculares 35 tantos en su última temporada en el conjunto azulgrana, ha pasado a los 15 en las tres competiciones con el equipo 'neroazzurro', con el que ha conquistado por segundo año consecutivo el 'triplete'.

Eto'o sabe que por su estado de forma pasarán las mejores opciones de su selección, a la que pudo 'fallar' para la clasificación para Alemania 2006 cuando no adquirió la responsabilidad de lanzar el penalti que les condenó ante Egipto. Acostumbrado a luchar sin tregua, el atacante, veloz y ambicioso, une su orgullo a su incontestable habilidad goleadora y a sus 28 años llega al Mundial en plenitud futbolística.

Fútbol francés para romper la barrera de los cuartos

Los 'Leones Indomables' están dirigidos por un europeo amante del buen fútbol como es el francés Paul Le Guen, el arquitecto de la era dominadora del Olympique de Lyon en Francia, con el que ganó tres títulos consecutivos. Le Guen se hizo con las riendas de la selección en julio de 2009, con un contrato de cinco meses tras la destitución del alemán Otto Pfister después del empate ante Marruecos en la segunda fase de grupos de acceso al Mundial.

Con más de 500 partidos como futbolista a sus espaldas, el francés, metódico y concienzudo, evitó problemas de vestuario en el equipo africano como en su paso por el Glasgow Rangers, cuando chocó con Barry Ferguson, al realizar con sencillez y sin polémica la transición de la capitanía del veterano Rigobert Song a Samuel Eto'o.

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