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Guardiola se quedó pajarito

Luciano Sabatini, la crónica Luciano Sabatini, la crónica
Más de lo mismo, como si nada hubiera cambiado. El Numancia bien podría haber sido el Almería del año pasado, o cualquiera de los equipos que le mojó la oreja al equipo de Rijkaard. Los barcelonistas, que pretendían pasearse en Soria, se llevaron un derrota por la mínima que ahora tocará maquillar durante la semana con perdones y un poco de base y rimel. Cualquier excusa parecerá buena, el equipo no.



Se presentaba Guardiola en Los Pajaritos con esa vitola inmerecida de ser un emergente aspirante a la Liga, como si de un "nuevo rico" se tratara y con la misma dudosa consistencia. Los partidos de medio pelo de pretemporada habían ilusionado a los culés, pero la cita con el Numancia y Liga le bajaría a la realidad. Llenas parecían las alforjas para el camino, pero en 12 minutos de caminata azulgrana, el bueno de Guardiola se teñía de negro y se parecía más a Rijkaard que a su propia sombra.

Doce minutos porque fue lo que tardó el equipo de Kresic en asentarse en el campo, estudiar los previsibles ataques de los culés y explotar la fragilidad defensiva de un Dani Alves que poco y nada se parece al del Sevilla. Bellvis ganaba la espalda al brasileño para poner un centro largo al segundo palo donde Mario y ningún defensor barcelonista esperaba. Trallazo del numantino a las ilusiones culés.

Quiso reaccionar el Barcelona con más fé que juego, por que este equipo se parece demasiado a su peor versión de la temporada pasada: circulación lenta, previsible y descuidos defensivos en cada ataque rival. Sólo Messi ponía un grado de color a las jugadas barcelonistas. Partiendo desde la derecha "la Pulga" lo iba a intentar todo, regate, combinación en corto, disparo, pero nunca encontraría la complicidad de sus compañeros.

Como no podía llegar con claridad arriba el Barça se dedicaría el resto de la primera parte a disparar de lejos sobre la portería de Juan Pablo, tiros a palos más dignos de rugby que de otro deporte. Etoo estrelló un balón en el larguero, en la única ocasión en la que algún barcelonista afinó la puntería, aunque no lo suficiente.

Poco a poco el Barça tuvo que meterse el rabo entre las piernas y aceptar que quizá, con 37 jornadas de antelación, esta Liga tampoco iba a ser la suya. Cabezas bajas y malas sensaciones completaban una primera parte para el olvido de los culés.

Acoso sin ideas contra el muro numantino



Todo menos "guapos" les dijo Guardiola a sus pupilos en el vestuario, y no era para menos. Heridos en su orgullo, los azulgranas saltaron al terreno de juego dispuestos a dar la vuelta al marcador. Pero nada más lejos de la realidad. El Numancia se echó un paso para atrás montando dos líneas defensivas de cuatro hombres, una tela de araña en la que Etoo, Iniesta, Xavi, y Henry se vieron atrapados.

El eterno recurso de los tiros lejanos daban la sensación de acoso por parte culé, que a la postre llegaría a disparar 20 veces sobre la portería rival sin premio. Otra vez Messi se erigía en el único capaz de crear cierto peligro, bailando entre cuatro rivales sobre una baldosa, pero la jugada del Diego sólo le va a salir una vez en la vida, y esos tiempos ya pasaron.

Deseperado, Guardiola, cambió de tercio: Hleb y Bojan abiertos a las bandas, para sustituir a los desaparecidos Henry e Iniesta. Pero no se sabe la razón por la que el técnico barcelonista sacaba jugadores de banda ya que ni un solo balón pasaría pegado a la cal. Todo por el centro, todo, ante la falta de ideas. Y ahí moriría el Barcelona. Disparando todo lo que caía cerca del área, con Etoo desesperado pegando patadas a las vallas publicitarias y Messi mirando a sus compañeros como un extraterrestre agonizaban los minutos. El Argentino puso el último susto en el cuerpo a los numantinos con una falta al palo en el 90, pero el destino del choque, por entonces, ya estaba escrito.

Serán largas las horas de vuelta a can Barça. Mucho se lleva para reflexionar Guardiola durante la semana, quizá era su equipo el que no era aspirante a la Liga, y otros tengan más opciones de lo que el orgullo culé le deja ver.

La ficha del partido:

1 - Numancia: Juan Pablo; Juanra, Palacios, Boris, Cisma; Bakero (Del Pino 74"), Mario (Guréndez 83"), Nagore, Bellvis, Juan Carlos Moreno y Gorka Brit (A. Antón 60").

0 - Barcelona: Valdés; Alves, Puyol, Márquez, Abidal, Touré (Hleb 57"), Xavi, Iniesta (Keita 67"), Messi, Henry (Bojan 62") y Eto"o.

Goles:

1-0,minuto 13: Mario recibe un centro de Bellvis al segundo palo con tiempo para controlar tras un desajuste defensivo y fusila a Valdés sin piedad.

Árbitro: Fernández Borbalán (comité andaluz) amonestó con cartulina amarilla a Puyol (41") y a Etoo (80").

Incidencias: Lleno en Los Pajaritos con 10.200 espectadores. El Barcelona se estrenó en Liga y continuó con el gafe en Los Pajaritos donde no ha ganado en sus cinco visitas ligueras en su historia. Los azulgranas perdieron en su arranque liguero tras 11 años sin derrotas en el primer partido.
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