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Campaña antiespañola

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Madrid está en el punto de mira internacional de ingleses y franceses. Primero fue Inglaterra la que ha exigido no jugar en el Santiago Bernabeu el próximo amistoso apalabrado con España alegando motivos racistas. Veinticuatro horas después, la UEFA decidió cerrar el Vicente Calderón por dos partidos (un tercero en caso de reincidencia en los próximos cinco años) y multar al Atlético de Madrid con 150.000 euritos de nada. Dos circunstancias que perjudican claramente la promoción olímpica de Madrid 2016. Es una clara campaña antiespañola, andimadrileña de quienes más tienen que esconder.

Madrid, una amalgama de razas

En el caso del Santiago Bernabeu es cierto que en el último partido entre españoles e ingleses el público increpó a los jugadores de color ingleses, pero no es menos cierto que su actitud agresiva, rayando la violencia sobre el campo, fue una clara provocación que luego justificaron con la salida de tono de un sector de la grada hacia sus jugadores de color.

Rescatar del pasado aquellos acontecimientos tiene seguro un transfondo que de momento no está claro. Madrid es una ciudad amalgama de razas y nacionalidades en la que no existe ese denunciado racismo de unos ingleses que han demostrado ser el pueblo más incivilizado del mundo cada vez que salen de su isla para animar a su selección o cualquiera de sus equipos. Borrachos, agresivos, malencarados, de todo menos ser aficionados a este bonito deporte.



Primero castigo y luego defensa

En el caso del Atlético de Madrid la injusticia es aún mayor y todo apunta a Michael Platini, el todopoderoso presidente de la UEFA que está dando cobijo a su Marsella del alma. Es cierto que hubo incidentes durante el encuentro con los seguidores franceses, que se pasaron tres pueblos con una agresividad desmesurada que hizo intervenir a la Policía Nacional para ponerlos en su sitio.

Incidentes que no recogió el colegiado pero sí un delegado de seguridad UEFA, azuzado por el club francés que entregó su propio y bestial informe. Unas acusaciones que ya el ente del fútbol europeo ha juzgado sin dejar que el club español pueda defenderse. Primero castigo y luego se defiende, una vía que no se ajusta a derecho.

Platini y su mano negra

El delegado UEFA elaboró un informe en el que ofreció su versión de los hechos y que no coinciden con quienes vivieron los acontecimientos. Pero deformar la realidad no es un riesgo para este delegado de seguridad de la UEFA, que se ha crecido apoyado por el informe del club francés y por tener a Platini como receptor final de todos estos presuntos acontecimientos.

El perjudicado es el club rojiblanco, que no podrá jugar los dos próximos partidos de Liga de Campeones en su campo, incluido el del Liverpool en el que Fernando Torres regresaba a su casa por primera vez desde que fichara por el equipo inglés. Tendrá que buscar un estadio a 350 kilómetros de Madrid y la amenaza de sumar un partido más de sanción en el futuro si el Calderón reincide. Una auténtica injusticia del monopolio UEFA

España clama justicia por las mentiras

La reacción del fútbol y de las autoridades españolas puede producirse después de que los directivos rojiblancos pueda plantearse abandonar la máxima competición continental y pedirle a Ramón Calderón, Joan Laporta y Fernando Roig que tomen la misma decisión ante este castigo.

El presidente del Marsella Diouf denunció a UEFA que la afición rojiblanca profirió gritos racistas y consignas de ideología neonazi contra varios de sus jugadores durante el partido. Idéntico argumento que el ofrecido por los ingleses para no jugar en el Santiago Bernabeu que tampoco se pararon en marras para mentir e involucrar a Fabio Capello, del que dijeron que estaba de acuerdo. Mentira.

Al fondo la carrera Olímpica

Y la mentira alimentada por ingleses y franceses puede repercutir en esa carrera de fondo que tiene abierta la ciudad de Madrid por ser sede Olímpica en 2016. Ingleses y franceses nos quieren colocar como sea esa etiqueta de país racista, cuando ni lo es más ni menos que París o Londres, donde por cierto se celebrarán las próximas Olimpiadas.

UEFA está haciendo demagogia. Cuestiona la actuación de la Policía española, pero obvia lo sucedido en el estadio rojiblanco de parte de la afición francesa, lo que obligó a que actuara con contundencia. La UEFA la componen personas que se defienden a sí mismos, y el primero Platini. Les da lo mismo juzgar y castigar y luego preguntar, en una clara demostración de parcialidad que esperemos no acabe así, y que España juegue en el Santiago Bernabeu contra Inglaterra (y si no que no haya amistoso), y que el Atlético lo haga en el Calderón ante el Liverpool. Si no es así habrá que seguir desconfiando del actual sistema de justicia de esa organización.
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