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España, se despidió con victoria del Europeo

  • EUROPEO SUB'21: FINLANDIA 0-2 ESPAÑA
EUROPEO SUB'21: FINLANDIA 0-2 ESPAÑA
EFE - Suecia EFE - Suecia

España firmó una victoria inútil frente a Finlandia que marcó el fin de su errática trayectoria en este Europeo, ya que el indispensable triunfo de Inglaterra frente a Alemania no llegó. El conjunto español cumplió con su parte, derrotando a Finlandia, pero no recibió la ayuda de los ingleses, que con un equipo lleno de suplentes plantaron cara a los alemanes, pero no pudieron pasar de un empate que sirvió a ambos equipos para pasar a semifinales.

A España le costó entrar en el partido y volvió a exhibir defectos mostrados antes: errores atrás por la inseguridad y falta de ideas en ataque frente a rivales que le ceden campo y balón. Ni siquiera el regreso al 4-2-3-1 habitual parecía servir de mucho, pese a las tres novedades introducidas por López Caro, una por línea: Marcano, Pedro León y Xisco, que dejó en el banquillo a Bojan, limitado por sus problemas físicos.

Bien pertrechada atrás, Finlandia se asomó en algún contraataque, pero toda su producción ofensiva fueron un disparo de Hamalainen que se fue a las nubes y algún amago que no acabó en nada. La primera ocasión llegó en el minuto 20, en un cabezazo de Raúl García a saque de falta que Lehtovaara paró sin problemas.

Ficha técnica:

0 - Finlandia: Lehtovaara; Jalasto, Turunen, Portin, Raitala; Sparv (Vasara, min. 38), M. Hetemaj; P. Hetemaj, Hamalainen, Hakola (Kärkkäinen, min. 76); Pukki (Sadik, min. 46).

2 - España: Asenjo; Azpilicueta, Marcano, Torrejón, Monreal; Mario Suárez, Raúl García; Pedro León (Pereira, min. 68), Granero (Capel, min. 83), Jurado (Sisi, min. 21); Xisco.

Goles: 0-1, min. 29, Torrejón; 0-2, min. 55, Pedro León.

Árbitro: Bjorn Kuipers (Holanda). Amonestó con tarjeta amarilla, por Finlandia, a M. Hetemaj; por España, a Raúl García.

Incidencias: Partido del grupo B del Europeo disputado en el Gamla Ullevi de Gotemburgo ante unos 5.000 espectadores. Los jugadores de España lucieron un brazalete negro por la muerte de la abuela de Granero.

Tuvo que ser un central y de nuevo a balón parado -a Finlandia ya le habían marcado de esa manera en los dos anteriores partidos- el que abrió el marcador: Granero sacó la falta, Raúl García falló en su intento de remate de espuela y Torrejón fusiló. El tanto de Torrejón llegó al mismo tiempo que el del empate de Rodwell frente a Alemania, lo que alimentaba al menos de forma momentánea las esperanzas españolas.

Con el gol el partido se abrió más, España ganó aún más presencia en el control del balón y aprovechó los huecos del rival para crear peligro a la contra, sobre todo por la banda derecha, con un inspirado Pedro Léon, que a punto estuvo de marcar a pase de Azpilicueta, pero su disparo lo desvió Lehtovaara a córner.

Para entonces ya no estaba sobre el campo Jurado, lesionado tras una dura entrada y sustituido por Sisi, cuya movilidad y velocidad descolocaron a la defensa finesa. Pero España no supo aprovechar esos buenos minutos y el desconcierto de Finlandia para irse al descanso con una renta mayor. Obligada a marcar el mayor número de goles para cumplir una parte del milagro, la selección española se lanzó a la ofensiva.

A los diez minutos, Pedro León se sacó un golazo en una falta al borde del área que entró tras tocar el larguero y golpear la espalda de Lehtovaara, y tres minutos después, una gran combinación de Sisi y Monreal debió ser el 3-0, pero Xisco, solo en boca de gol y a puerta vacía, pifió el remate de forma inexplicable.

Con el partido convertido en un correcalles, Finlandia tuvo sus ocasiones: un remate de cabeza de Sadik y un tiro de Hamalainen que salió rozando el palo de un hasta entonces inédito Asenjo. Pero fue apenas un espejismo, porque el partido se jugaba en el otro área, aunque el tercer gol se seguía resistiendo.

En cuatro minutos Lentovaara salvó a su equipo en dos remates lejanos de Granero y de Pereira y, sobre todo, en un gran pase del jugador del Getafe al centro del área que Raúl García transformó en un misil que el portero finlandés desvió con una parada excepcional.

El tercer gol que podría haber dado el pase a semifinales no llegó, pese a que Granero mandó un balón al palo y Capel también lo rozó, pero de nada hubiera servido, porque el empate entre Inglaterra y Alemania acabó con cualquier esperanza y mandó a casa antes de tiempo a un equipo que venía como favorito al título.

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