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Debe 438 kilos más Keirrison

  • Laporta no creía en su equipo y el triplete le lleva a la ruina
Esta casa es una ruina
I. L. I. L.

Can Barça es una ruina. El club azulgrana tiene una deuda acumulada de 438 millones de euros más 13 que tendrá que pagar el próximo presidente que llegue por el fichaje de Keirrison.

Laporta quiere presentar un superávit entre los dos y seis millones de euros en la próxima asamblea de compromisarios. Un dato positivo que es falso porque no incluirá el fichaje por 13 millones de euros del brasileño Keirrison. Eso que lo pague el que venga, más una herencia de 438 millones de deuda que arrastra de la temporada 07-08. Además, los fichajes que haga a partir de ahora también los tendrá que asumir el presidente que llegue en el verano del año que viene.

Ganar tres títulos ha supuesto una verdadera ruina para la gestión de Laporta. Una muestra de que no creía en su equipo ni de broma. En lugar de ganar dinero, ha perdido. Ingresará 38 millones de euros por los títulos conquistados, pero pagará más de 39 en concepto de primas. A esto hay que sumar los 30 millones que tiene que pagar por la sentencia Sogecable que Laporta intentó ‘colocar’ a TV3, como si la televisión catalana tuviera la culpa. Para equilibrar el balance ha vendido parte de los terrenos de Sant Joan Despí a espaldas de los socios, dueños reales de esos terrenos, por 20 millones de euros.

Laporta no creía en su proyecto

Uno de los motivos de los paupérrimos números obtenido por Laporta fue que no creía en su equipo, de ahí que los fichajes que hizo la temporada pasada introdujera variables en los contratos en el intento de abaratar que al final se han vuelto contra él y su gestión. Pagó 29 millones por Alves, más 1,5 esta temporada por esas variables que se mantendrán la próxima temporada (que tendrá que pagar el presidente que venga). Hleb, Piqué, Keita y Cáceres también han hecho felices a sus equipos de procedencia, que también tendrán que recibir un pellizco por las variables que Laporta introdujo en sus contratos por objetivos conseguidos.

En definitiva, Laporta se ha aprovechado de la labor de cantera que un día plantó Núñez y sólo ha conseguido que la deuda del club siga creciendo a pesar de ser el equipo de moda al que todos admiran… menos los bancos.

 

 

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