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Calderón no es el culpable

José Manuel Estrada José Manuel Estrada

El dilema que se le presenta a Juande Ramos esta semana es curioso. Tras haber conseguido dos fichajes importantes para reforzar al equipo en este mercado de invierno, ahora resulta que el manchego tiene que elegir entre Lass o Huntelaar para inscribir a uno de los dos en la Liga de Campeones. Sin duda alguna es un error muy grave heredado desde arriba. Error grave -gravísimo- que, sin embargo, no es culpa del presidente del Real Madrid, Ramón Calderón. Esta vez, no.

Todo lo ocurrido en los últimos siete días está dando mucho que hablar en los mentideros merengues. Que si es una chapuza, que si no se puede consentir, que si hay que cuidar este tipo de detalles, que si ha sido sólo un despiste inocente… El presidente del Real Madrid es el presidente del club más grande del mundo y por ello tiene la responsabilidad de que el entorno esté a la altura de la entidad. Es por eso que, sea quien sea el que haya cometido el error - Dirección Deportiva o servicios jurídicos del club- tiene la misión de pedir explicaciones cuanto antes. La responsabilidad de Calderón en el fallo de inscripción de la Champions es nula, pero sí que está en su haber el rodearse de los mejores profesionales posibles en cada campo. Pero no es el culpable.

De momento lo único que está claro es que Juande Ramos tiene delante de sí una decisión importante. Todo apunta a que el manchego se inclinará por Lass Diarrá por razones técnicas: el ex jugador del Portsmouth ofrece más posibilidades tácticas a la hora de trazar un dibujo sobre el terreno de juego. Puede actuar de medio centro de contención, en la banda derecha como centrocampista o, incluso, de lateral derecho. En frente está Huntelaar, que sólo podría jugar de delantero y tiene por delante a Raúl, Higuaín y Saviola, y no ha sido una petición expresa del nuevo entrenador, como Lass.

Los errores tienen que usarse para aprender porque uno puede ser un burro transitorio, pero no un burro permanente, y en un club como el Real Madrid 9 Copas de Europa deben de servir para que el club huya de la mofa en toda Europa. Sobre eso tiene que construir el presidente un futuro a corto plazo sin consentir este tipo de actitudes y comportamientos. El club más laureado del mundo tiene que tener a los mejores. Y punto.
 

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