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Se cumplen 25 años del debut del 'Buitre'

  • Butragueño no se presentará a la presidencia en las próximas elecciones
Butragueño no se presentará a la presidencia en las próximas elecciones
EFE EFE

Veinticinco años después de su debut con el Real Madrid en la Primera división española de fútbol, Emilio Butragueño", "el Buitre", afirma que no se presentará a la presidencia del club madrileño en las próximas elecciones, si bien se muestra abierto a "formar parte" de un proyecto.

"Hay muchas maneras de volver. La primera de ellas es tomar la decisión de presentarse a las elecciones como posible presidente. Y eso no va a suceder. Otra es que alguien que aspire a ser presidente quiera contar contigo para formar parte de su proyecto", comenta Butragueño, en entrevista a la radio oficial del Real Madrid. Butragueño, para entrar a formar parte del proyecto de un nuevo presidente, según indica, debería "darse la condición de que esa persona estime que puedo encajar en un determinado cargo y saber qué es lo que pretende exactamente de mí". "Conocer su proyecto y si a mí me apetece. Creo que es bastante difícil porque no sé si alguien lo va a ofrecer y porque yo llegué a ser vicepresidente del Real Madrid, por lo que proponerme algo que me motive mucho no es nada fácil", añade.

El 5 de febrero de 1984 es un día marcado en el madridismo: el entonces técnico Alfredo Di Stéfano hizo debutar con el primer equipo a Emilio Butragueño, en partido liguero en Cádiz, al salir en el descanso en el lugar de Carlos Santillana con su equipo perdiendo, por 2-0. Butragueño, que militaba en el filial Castilla, de la Segunda división, anotó dos goles y, en el tiempo añadido, dio el pase del gol de la victoria. "Recuerdo que Di Stéfano me dijo: 'Nene, calentá'. La verdad es que para mí, el día de mi debut fue muy importante porque me dio la posibilidad de jugar en el Real Madrid en el futuro, aunque no hubiera servido de nada de no haberlo confirmado antes con mucho esfuerzo. Pero sin ese partido, lógicamente, no estaría donde estoy", comenta.

"Se me aceleraba el pulso cuando saltaba al campo"

Butragueño reconoce que, cuando iba a saltar al terreno de juego, se le "aceleró el pulso": "Es algo normal, pero la verdad es que iba bastante tranquilo. Recordándolo, te das cuenta de lo que ha cambiado el fútbol". "Yo empecé a calentar solo, porque antes el preparador físico no viajaba con el equipo, algo que hoy sería impensable. Y sólo pensaba en hacer un buen calentamiento. No pensé en lo que podía suponer el debut, en si podía o no marcar, en si me iba a ir bien. A lo largo de toda la semana se especuló con la posibilidad de que viajara con el primer equipo y lo viví con tranquilidad. Y también ese ratito en el que el corazón se aceleró, pero no mucho más", apunta.

Butragueño dio lugar a la denominada "Quinta del Buitre", integrada por jugadores que procedente del Castilla, al que hicieron campeón de la Segunda división, pasaron casi al mismo tiempo al Real Madrid y conformaron una notable generación de jugadores españoles. "Para que eso pasara, coincidieron muchos factores. Éramos jugadores complementarios que surgimos prácticamente al mismo tiempo. Y también hubo alguien como Alfredo Di Stéfano, que tuvo el coraje de darnos la oportunidad de jugar en el primer equipo, algo muy poco habitual en la época. Pero luego, todos estuvimos al máximo nivel durante diez años y fuimos internacionales. Yo creo que cuando pasa algo así, el madridismo puede sentirse muy orgulloso", afirma.

"Al Real Madrid le debo todo lo que soy"

"El Buitre", como fue denominado por su saber estar en el área rival, considera al Real Madrid como su casa: "Aunque en un hipotético futuro viviera en Sydney, seguiría vinculado al Real Madrid de por vida en el plano emocional porque le debo todo lo que soy. Por lo tanto, siempre he tenido una sensación de que el Madrid siempre está por encima de mí. Siempre. Y yo, lo que tengo que hacer es servir al Club, esté donde esté".

"Por lo tanto, también consideré como una casualidad el ser jugador del primer equipo. A los 18 jugaba en un colegio y a los veinte debutaba con el primer equipo del Real Madrid. Ha habido algo de milagroso en mi vida y siempre he querido relativizar mucho todo en la vida... Tuve la suerte de tener veteranos extraordinarios que me enseñaron lo que era el Real Madrid. Aquí hay una cultura de valores específicas que se han seguido desde Alfredo di Stéfano. A nosotros nos protegieron mucho y no hubiéramos llegado a ser lo que fuimos sin los Camacho, Santillana, Miguel Ángel...", añade.

"La semifinal de Eindhoven y los cuartos del Mundial'86, los momentos más duros de mi vida"

Uno de los recuerdos "amargos" de Butragueño como jugador del Real Madrid fue la eliminatoria ante el PSV Eindhoven, en las semifinales de la Copa de Europa: "Recuerdo dos días especialmente duros en mi carrera: el de Eindhoven y los cuartos de final del Mundial'86 frente a Bélgica, cuando perdimos en penaltis".

"Aquella noche de Eindhoven fue terrible para nosotros porque éramos el mejor equipo de Europa ese año. Habíamos eliminado al Nápoles de Maradona; al Oporto, que era el vigente campeón; y al Bayern Munich. Antes sólo había un representante por país y era tremendo. Primero empatamos a uno en casa y allí, pese a ser superiores, no pudimos marcar un gol y caímos eliminados", señala. "El vestuario", afirma Butragueño, "era un drama, sobre todo entre los que eran más veteranos y veían que la última oportunidad de conseguir una Copa de Europa se les escapaba. De hecho, en el aeropuerto de Ámsterdam le dije a Sanchís: "Manolo, no sé si vamos a tener otra ocasión igual".

Un sueño que, precisamente, sí logró después Sanchís: "Sí, él la tuvo, pero nosotros no. Al año siguiente apareció el Milán de Sacchi y nos eliminó en dos semifinales. Pero ese equipo era mejor que nosotros. Igual que nosotros éramos mejores que ese PSV". "No basta con merecer algo, hay que ganarlo. La selección de Holanda de 1974 merecía el Mundial, pero al final se lo llevó Alemania. El Brasil del 82 también, pero al final no. Manolo entró en un equipo que ganó los partidos que tuvo que ganar. Nosotros no fuimos capaces. Tuvimos mala suerte, pero no hicimos los deberes en casa. Emocionalmente Manolo, cuando vivió aquello, se acordó de nosotros. Pero en realidad el que estaba allí era él", apunta.

Butragueño, asimismo, tuvo palabras de elogios para su sucesor Raúl González, que acaba de igualar el récord de Di Stéfano como máximo goleador el Real Madrid: "Raúl es sorprendente. Todos los jóvenes deberían observar a Raúl y aprender de él. Raúl es un fiel representante de los valores del Real Madrid. Uno de ellos es la resistencia a perder". "Raúl es un hombre que desde los 17 años ha demostrado una confianza en sí mismo desbordante. A esa edad y sin confianza en ti mismo no tienes nada que hacer en ese vestuario. Tiene mucha ambición. En catorce años siempre ha sido titular con el peso que conlleva el escudo y siempre a la altura. Tiene mucho mérito lo que ha hecho, más allá de los 307 goles, por todo lo que ha conseguido para el Real Madrid", añade.

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