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Hace 50 años que Mateos y Di Stéfano le ganaron la partida a Fontaine

Defensa Central/agencias - Madrid Defensa Central/agencias - Madrid

Just Fontaine era un delantero extraordinario, con un gran disparo a puerta. En 1958, causó asombro en el Mundial de Suecia, el primero de Pelé, donde fue el máximo goleador con 13 tantos. En ese Mundial, el artillero del Stade de Reims y Raymond Kopa, del Real Madrid, formaron una temible pareja atacante que condujo a Francia al tercer puesto después de caer en semifinales ante Brasil por 5-2, en un partido que Pelé cerró en el segundo tiempo con tres goles.

Casi un año después del Mundial, Fontaine se encontraba en Stuttgart el 3 de junio ante otra cita decisiva de su carrera: la final de la Copa de Europa contra el Real Madrid, que aspiraba a su cuarto trofeo consecutivo después de eliminar en semifinales al Atlético de Madrid, cuya delantera asustaba (Miguel, Mendoza, Vavá, Peiró y Collar), en un duelo que necesitó un desempate en Zaragoza, ganado 2-1 por los blancos. El Stade ya había tenido una mala experiencia con el Real Madrid en el primer torneo europeo, ya que perdió la final de París por 4-3, en un partido en el que los franceses, en un arranque que parecía imparable, marcaron dos goles en los primeros 10 minutos.

Di Stéfano abrió la cuenta del Madrid en el 14, igualó Héctor Rial en el 30. En el segundo tiempo, Hidalgo adelantó de nuevo al Stade, pero Marquitos y Rial realizaron los tantos que permitieron al Madrid alzar la primera de sus nueve copas. El Reims tenía entonces como estrella a Kopa, del que Di Stéfano dijo que "gambeteaba" como si hubiera nacido en Barracas, barrio de la zona sur de Buenos Aires donde la "saeta rubia" rompió decenas de zapatillas jugando al fútbol. Kopa gustó tanto a Santiago Bernabéu que el Madrid fichó al pequeño gran jugador, que cuatro años más tarde allí estaba en Stuttgart para enfrentarse a su antiguo equipo, que tenía a Fontaine al tope de producción goleadora. Fontaine, de hecho, se proclamó máximo goleador del torneo, con 10 tantos, aunque en la final su cuenta se quedó a cero.

Pese a que no pudo disponer de Puskas, que se quedó en España por problemas burocráticos, el Madrid presentaba una delantera temible, con Kopa, Mateos, Di Stéfano, Rial y Gento. El técnico blanco era el argentino Luis "Yiyi" Carniglia, ex del Milán, Roma y Deportivo de La Coruña, entre otros, fallecido en 2001. A diferencia de la final de París de 1956, el Madrid es el que se adelanta en el marcador. Y lo hace en el primer minuto, por medio de Mateos, un mazazo para los franceses que miraban el encuentro como la gran oportunidad de tomarse la revancha de París. Vincent lesiona a Kopa posteriormente y el delantero francés sigue en el campo, aunque casi no puede andar.

KOPA SE DESPIDIÓ EN ESE PARTIDO DEL MADRID

El Madrid pudo sentenciar el duelo cuando el árbitro pita un penalti hecho a Mateos. Surge una disputa entre Di Stéfano y Mateos sobre quién tiene que ejecutar la pena máxima. Di Stéfano lo cuenta así en sus memorias: "Cojo la pelota y oigo que me chistan desde atrás. "Saeta, déjamelo tirar a mí que si la meto soy la estrella de la final con dos goles, tengo que renovar el contrato y no sabes lo que esto para mí". Siempre estaba con lo del contrato". La estrella argentina cede el honor a Mateos, que dispara y el portero del Stade, Colonna, desvía la pelota a córner. Pese al fallo, el Madrid vuelve a contar con la fortuna de cara en la apertura del segundo tiempo cuando Di Stéfano se lleva la pelota, elude a los marcadores y anota de fuerte disparo el 2-0 definitivo. Era el minuto 2.

Fue el último partido de Kopa con el Madrid, en una temporada en la que se llevó el "Balón de Oro". El llamado "Napoléon del fútbol", que había conquistado tres Ligas y otros tantos títulos europeos con el Madrid, regresó al Stade, con el que se proclamó campeón de Liga en 1962 antes de retirarse. En la final de Stuttgart, se produjo una anécdota en el descanso en el vestuario del Madrid cuando el gerente Antonio Calderón reprochaba a Carniglia el desenlace del penalti fallado por Mateos. Di Stéfano cuenta que agarró a Calderón y le explicó que el técnico dice quién tira el penalti, pero son los jugadores en el campo los que deciden. "Quien tiene más moral tira el penalti. Es una cuestión personal nuestra".

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