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Raúl o el don del primer toque

  • El capitán madridista se caracteriza por hacer del gol un vicio constante en su carrera y del primer toque su marca de fábrica
El '7', segundo máximo goleador del equipo, lleva cuatro goles en competición oficial
Borja Fernández Borja Fernández

Casi siempre con su letal pie izquierdo, otras con su "muleta" derecha, de tacón, remates de cabeza, "peinándolas", con el interior, con la espinilla, de "pillo", de delantero centro, por la escuadra, llorando, en jugada de combinación, llegando desde atrás, sin querer. Son algunas de las formas que puede marcar gol un delantero. Muchas de ella, las habituales para Raúl González. Aunque al capitán madridista las unifica en una sla: al primer toque.

Cuatro son los tantos que Raúl ha conseguido en partidos oficiales en lo que va de campaña: tres en Liga y una en 'Champions', lo que le sitúa como segundo máximo goleador del equipo sólo despuñes de Cristiano Ronaldo. Pero hay algo en los goles del capitán que los caracteriza a todos ellos. Como el último gran '9' madridista, Hugo Sánchez, los ha conseguido tocando el balón una sóla vez. La dinámica es sencilla: aparecer de forma inesperada, anotar y besar el anillo. Puso eso, sencillo.

El primer gol de Raúl esta temporada fue precisamente el que habría la temporada oficial ante el Deportivo. Corría el minuto 25 del encuentro. Benzema lanzó sobre la portería coruñesa, detiene Aranzubía, el balón sale rebatado al poste y Raúl, con su ubicuidad habitual, remata sin despeinarse el flequillo al fondo de la red. 1 a 0 y el camino abierto hacia la primera victoria de la campaña.

Estadio de Letzigrund, jornada inaugural de la Liga de Campeones. Tras noventa minutos de previsibles goles, fútbol inconstante y la habitual dosis de tensión proporcionada por los madridistas el Real Madrid regresa a casa con un 2-5 en el marcador y tres puntos en el bolsillo. Raúl no perdona y a un pase del 'Pipita' al área pequeña él, sin descomponer su gesto, lo empuja para lograr sumar un gol más a su casillero personal (y ya van 65) en 'Champions', una competición en donde el gol se escribe con cuatro letras, las del '7' blanco.

Por último, este fin de semana, en donde las lesiones de unos y el cansancio de otros le volvió a situar como referente ofensivo madridista pese al recelo de parte de la afición y la prensa especializada. Una vez más, dos sutiles pinceladas de Raúl, acallaron, seguramente por poco tiempo, las críticas.

Puede estar esternamente cuestionado, dejar de ir convocado con la selección absoluta, dormir en una cámara de hipoxia o pelerse un puesto con la incesante aglomeración de jugadores 'galácticos' llegados para ocupar su sitio que Raúl siempre responderá con su profesionalidad, trabajo y constancia. Aséptico, oportunista, austero, y, casi siempre, al primer toque. Así debe ser un goleador. Así es Raúl.

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