Ir a versión clásica Ir a versión móvil

La primera Copa de la UEFA

  • El Madrid creo leyenda en el torneo con sus espectaculares remontadas
Anderlecht, Inter, y Videoton entre sus rivales
Carlos Carrasco- El reportaje Carlos Carrasco- El reportaje

Los 32 años que transcurrieron desde la sexta a la séptima Copa de Europa del Real Madrid fueron muchos. Pero eso no quiere decir que el club blanco desapareciera del panorama internacional. Los años 80 fueron especialmente productivos para la entidad de Concha Espina. Durante aquella década y, de forma consecutiva, el Real Madrid logró dos Copas de la UEFA que, si bien ha sido considerado siempre como un trofeo secundario, el equipo madrileño con la Quinta del Buitre a la cabeza engrandeció su leyenda con noches mágicas y ganándolo en dos ocasiones.

Heredera de la llamada Copa de Ferías (que disputaban los equipos de las ciudades comerciales más importantes del ‘viejo continente') La Copa de la UEFA nació en el año 1971 y, aunque no la disputaban los campeones de Liga. no era un torneo devaluado ni mucho menos, La jugaban los subcampeones y otros conjuntos que habían alcanzado puestos meritorios en sus respectivas competiciones domésticas.

En sus comienzos, equipos como la Juventus, el Liverpool o el Borussia Mönchengladbach lo alzaron y le dieron prestigio a una Copa de la UEFA que, en no pocas ocasiones, contaba con representantes de más solera que el principal torneo continental.

Sin embargo, no fue hasta los 80 cuando esta competición cobró verdadera relevancia en nuestro país. Así sucedió porque el Real Madrid se encargó de ponerla en el mapa con partidos para el recuerdo y con sus históricas remontadas.

La campaña 1984-85 arrancaba con Amancio Amaro Varela en el puesto de entrenador y con las incorporaciones a la plantilla de Jorge Valdano, procedente del Zaragoza y de los castillistas Ochotorena, Sanchís, Michel. Martín Vázquez y Butragueño. Ese año, como novedad, el equipo merengue disputa la Copa de la UEFA. Una competición que está claro que no posee el mismo tirón que la Copa de Europa , pero que puede aportar enormes satisfacciones al madridismo. Y en ese momento no se podían ni imaginar la enorme magnitud que alcanzarían dichas alegrías.

La primera eliminatoria empareja al Real Madrid con el Wacker de Innsbruck, un conjunto austriaco de nivel considerablemente inferior. Se le endosa una ‘manita' en el Bernabéu que permite pasar a la siguiente ronda. Allí esperan los yugoslavos del NK Rijeka, quienes plantean más dificulates de las esperadas y se imponen por 3-1 en su estadio.

Comienzan las remontadas

Si bien algunas remontadas del conjunto blanco datan de unos años atrás, se puede decir que la primera gran gesta del conjunto merengue en este sentido fue la que sufrió el Rijeka en 1984. En la vuelta se arolla a los yugoslavos y se supera la desventaja gracias a que los blancos mantuvieron siu puerta a cero y que Juanito, Santillana y Valdano anotaron los goles de la victoria.

La noche mágica del ‘Buitre'.

La siguiente eliminatoria era de traca y nadie pudo adivinar que se trataría de la definitiva consagración de una estrella en ciernes, Emilio Butragueño. El Real Madrid alterna en ese primer tercio de la temporada meritorias actuaciones, con partidos más que olvidables que siembran dudas sobre la capacidad de la plantilla para conseguir los objetivos propuestos.

Con esas cuestiones en la cabeza se llega a la eliminatoria europea contra el Anderlecht. En Bégica los madridistas caen con estrépito, algo que desanima a los madridistas. Y es que el encuentro jugado en el feudo de los belgas fue muy pobre. Hasta el míster Amancio reconoció horas antes del encuentro de vuelta que "la remontada era difícil, pero no imposible". Sus palabras parecieron premonitorias, pues el 12 de diciembre de 1984 se vivió una noche histórica para el madridismo.

El miedo escénico funcionó como nunca antes en el templo madridista y ya desde el inició, el Madrid no esperó a mostrar sus credenciales. Manolo Sanchís estrenó el marcador a dos minutos del comienzo y desde entonces comenzó el recital.

Inexpugnable en defensa, excelso en el centro del campo e infalible en ataque. Así se mostraron los futbolistas merengues, capitaneados por un Butragueño colosal, que se encargó de firmar el segundo. El tercero,obra de Valdano, cuando aún no se había alcanzado la primera media hora de juego igualó la eliminatoria.

Dos minutos después, el tanto de Frimann para los belgas parecía destinado para enfriar los ánimos madridistas.... O para darle aún más epicidad a la gesta, pues el Madrid no quitó el píe del acelerador y Valdano hizo el segundo en su cuenta particular antes del descanso. Eliminatoria igualada de nuevo. El quinto no se hizo esperar y se logró en el minuto 47, tras un rechace de Peruzovic, El ‘Buitre' aprovechó para hacer el quinto y el sexto, para escribir con letras de oro su nombre en el madridismo.

Tras la histórica remontada y con la moral por las nubes, el Tottenham inglés es el rival en cuartos. La visita a White Hart Lane se salda con victoria madridista por 0-1 , mientras que la vuelta se complica y no sin sufrimiento se empata a 0 en el estadio madridista.

El Inter, rival en semifinales

En la penúltima ronda espera el ‘coco' del torneo, personificado en el Inter de Milán de Bergomi y compañía. En el Giuseppe Meazza a los hombres de Amancio no les sale nada, pierden por 2-0 y se ven obligados a remontar de nuevo en el Santiago Bernabéu. Los italianos parecieron cantar victoria cuando el encuentro finalizó y provocaron a los blancos cuando el gran Juanito decidió lanzar un aviso al trasalpino Graziano Bini :"90 minuti en el Bernabéu son molto longos", le dijo. No se equivocaba

La afición madridista estaba desanimada porque la fractura entre la plantilla y el técnico en aquellas fechas era total. Aún asi, se sabía de la capacidad del equipo para lograr la remontada. El gallego fue cesado y en su lugar ocupó el banquillo madridista el recordado Luis Molowny.

En el partido de vuelta se cumple lo avisado por Juanito y un arrollador Real Madrid se deshace del club ‘neroazurro' con un imponente 3-0, con dos goles de Santillana y uno de Michel.

En la final, esperaba un desconocido Videoton húngaro. Un contrario del que no se esperaban muchas cosas tras eliminar a conjuntos de la talla del Anderlecht o el Inter. En la ida un 0-3 con tantos de Michel Santillana y Valdano sirvió para avisarles de la ambición y la enorme sed de victoria de los blancos.

El encuentro de vuelta disputado un 22 de mayo en el Santiago Bernabéu fue una fiesta, pese al triunfo de los magiares por 0-1. Otra vez se había conseguido. El Real Madrid dejó su sello en Europa. Quizá, no lo hizo en la competición ‘grande', pero muchas veces el triunfo no está en conseguir un objetivo sino en recorrer el camino que nos lleva hasta él. Y el trayecto que siguió el Madrid hasta conseguir su primera Copa de la UEFA fue glorioso. Una victoria enorme. Digna de su historia.

 

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información