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Pep puso de moda el acoso al árbitro

  • Dicen que Mourinho abordó al árbitro en el párking... pero otros lo hacen en el vestuario
Dicen que Mourinho abordó al árbitro en el párking... pero otros lo hacen en el vestuario
Defensa Central Defensa Central

Una vez más, tirar de hemeroteca ha servido para desenmascarar al FC Barcelona, ese equipo que todos idealizan pero que, al parecer, nadie conoce realmente. La buena educación y las maneras de que presumen no son más que una careta, con la ayuda de la goma de los medios culés, que tratan de sujetarla para que no se pierda. No obstante, hay cosas que no se escapan a los ojos de muchos y que demuestran la hipocresía que impera en Can Barça, su única realidad.

El pasado 25 de enero el Real Madrid salió caliente del Camp Nou a causa del arbitraje de Teixeira Vitienes, que hizo todo lo posible porque los blancos no lograran dar la vuelta a la eliminatoria de cuartos de Copa. La prensa catalana publicó que Mourinho había esperado al colegiado en su coche a la salida para recriminarle su forma de actuar y basó su planteamiento en una fotografía del técnico apoyado en un coche en la zona de árbitros. Curiosamente, no tenían una cámara de vídeo para grabar lo sucedido y demostrarlo como Dios manda. Ni siquiera una foto de Mou dirigiéndose al colegiado.

En cualquier caso, las críticas no se han hecho esperar. Se ha faltado una vez más al respeto de Mourinho y se le ha acusado de algo que no está probado. Sin embargo, sea como sea, los culés no son los más indicados para hablar de estas cosas. Al menos, si fuera cierto que esto ocurrió, Mou se esperó al final del partido y no trató de condicionar al colegiado en el túnel de vestuarios. Un hecho del que no puede presumir Guardiola, que en más de una ocasión ha criticado la labor arbitral a pesar de su discurso hipócrita y que en cierto partido llegó a meterse en el vestuario de los árbitros en el descanso de un partido.

Ocurrió en el Camp Nou ante el Málaga el 27 de febrero de 2010. El conjunto malacitano estaba poniendo en graves aprietos al Barcelona, y como Pep está acostumbrado a que le favorezcan, no tuvo mayor desvergüenza que colarse durante el descanso en el vestuario de Rubinos Pérez, árbitro de la contienda. Con 0-0 en el marcador al término de la primera mitad y el Madrid de Pellegrini metiendo presión, Guardiola tuvo que echar mano a sus malas artes para intimidar al árbitro, al que le dijo lo siguiente en público: "Mis futbolistas no hablan mal de vosotros, os tienen respeto, y merecen otro trato. Ahora, si quieres, lo pones en el acta". Curiosamente, en esa ocasión fueron varios medios los que se hicieron eco de lo ocurrido. En el caso de Mou, sólo un diario catalán... ¿Coincidencia?

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