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Xabi manda a guiñolandia a su casa

  • El jugador madridista, con un gran partido y dos goles, guió a España a la victoria sobre Francia (2-0). Los galos, horribles. El próximo miércoles, a las 20.45, espera la Portugal de Cristiano Ronaldo.
España 2-0 Francia
David Jorquera - La Crónica David Jorquera - La Crónica

España no necesitó hacer un gran partido para vencer a una Francia reservona y timorata que dejó mucho que desear. Xabi Alonso fue, de largo, el mejor jugador del partido. El centrocampista del Real Madrid anotó dos goles y entendió mejor que nadie el juego de pase en largo y en corto. Los de Del Bosque ya están en semifinales del torneo y el próximo miércoles espera Cristiano Ronaldo y su Portugal para pelear por el pase a la gran final del próximo 1 de julio.

A España y a Del Bosque se le pueden discutir muchas cosas, pero no su estilo. Los jugadores saben cómo tienen que jugar, a pesar de que siempre se pueden introducir matices, sea cual sea el rival que tengan enfrente. En Francia, sin embargo, a Blanc le dio un ataque de pánico al ver que delante tenía a los Silva, Xabi Alonso o Iniesta. Por eso, cambió el equipo, pobló el centro del campo y metió más defensas de los que cabían en una teórica línea de cuatro jugadores ¿Ataque de entrenador? ¿Miedo? Igual más lo segundo que lo primero.

La presentación de los españoles en el partido fue buena. Mejor que la tarjeta de visita que dimos el día de Croacia. Hubo toque, sí, pero esta vez mezclado con juego en largo para no aburrir a las ovejas. En ese matiz tuvo mucho que ver Xabi Alonso. Parecía el único que jugador del centro del campo que se encontraba igual de cómodo tocando al pie y al especio, una virtud que debe ser más apreciada por la crítica.

En su estilo, España se fue trabajando a Francia a base de posesión. Seguía faltando más poder ofensivo, más llegada de jugadores. Esas estampidas del Real Madrid no se producen en la selección, más partidaria de sacar el rodillo y amasar el bollo con paciencia, a veces, incluso, demasiada. Sólo habían pasado cinco minutos y Rizzoli ya se había comido un penalti claro sobre Cesc por derribo de Clichy. Se hizo el sueco.

El que no se hizo acreedor de un tirón de orejas por su error fue Xabi Alonso. Al contrario. Una gran jugada de Jordi Alba, en la que dejó en el suelo a Debuchy, encontró en el segundo palo al jugador del Real Madrid. La precisión y la fuerza del envío eran ideales. La llegada de Xabi, perfecta. Con esos parámetros sólo la testa del ‘14’ podía poner el balón donde lo puso, en el palo largo del portero y en la red. Diana y gol.

FICHA TÉCNICA

ESPAÑA 2: Casillas; Arbeloa, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba; Xabi Alonso, Busquets, Xavi, Iniesta (Cazorla, min.84), Silva (Pedro, min.65) y Cesc (Torres, min.67).

FRANCIA 0: Lloris; Réveillère, Rami, Koscielny, Clichy; Debuchy (Ménez, min.64), Cabaye, Ribéry, Malouda (Nasri, min.64), M'Vila (Giroud, min.79); Benzema.

GOLES: 1-0, min.19, Xabi Alonso. 2-0, min.91, Xabi Alonso, de penalti.

ÁRBITRO: Nicola Rizzoli (ITA). Amonestó a Sergio Ramos (min.31), por parte de España, y a Cabaye (min.42) y Ménez (min.76), por parte de Francia.

ESTADIO: Donbass Arena de Donetsk.

De Francia se esperaba algo más que algún lanzamiento lejano. Eso sí, Ribery y Benzema creaban peligro sólo con acercarse al área aunque no tuvieran ni el balón. Por suerte para Casillas, ambos entraron poco en juego en el primer acto. Y es que sin aplastar, España tenía el bastón de mando y a los gallos bien enjaulados en el corral.

Con el paso de los minutos el partido se fue afeando. No en el sentido de patadas o pérdidas de tiempo, sino porque España se dedicó a sobar la bola como si tuviera que evitar que una motita de polvo ensuciara el cuero. Eso no sería malo siempre que hubiera pensamiento de ser vertical, pero la horizontalidad constante del juego empezaba a aburrir a las ovejas. Más delito tenía Francia, también es cierto. Sólo Ribery daba sensación de generar peligro por la banda, mientras que Benzema se movía lo que podía, pero la olía más bien poco. Y es que los galos fueron una caricatura mala de lo que apuntaron en la previa de la competición.

Los cambios ofensivos de Blanc no le dieron resultado. A Del Bosque sí que le dio algo más de productividad la entrada de Pedro, un jugador más vertical y rápido, capaz de romper la monotonía del sobeteo horizontal. Fue precisamente el jugador canario el que facilitó el gol de la victoria con un desmarque de ruptura que dejó por los suelos la cadera del defensa francés, Rami. La caída posterior del jugador español ante la entrada de Pedro era penalti claro. Tan claro como el del minuto cinco que Rizzoli no pitó. Xabi Alonso, el mejor del partido, no se puso nervioso y celebró su centenario de partidos con España anotando el gol de la tranquilidad y con ello dándole a España el pase a semifinales. Un lugar en el que nos empezamos a sentir como unos clásicos.

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