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Laporta quiere ser como Florentino

  • Se olvida de su austeridad y quiere "romper el mercado" ofreciendo 50 kilos por Villa
Se olvida de su austeridad y quiere "romper el mercado" ofreciendo 50 kilos por Villa
I.L. I.L.

Valdano dijo una vez que los hombres son esclavos de sus palabras, y el barcelonismo en masa se encuentra ahora mismo en busca y captura de un tenedor y cuchillo de un tamaño acorde para digerir todas y cada una de sus acusaciones a Florentino y su política de fichajes. Y es que Joan Laporta quiere ser igual que el presidente merengue.

El Barcelona se ha entrometido en el fichaje de Villa por el Real Madrid ofreciendo una oferta que seguro sería escandalosa si llegase desde Concha Espina: 40 millones de euros más incentivos más las cesiones de Bojan y Cáceres, algo que entienden que es equivalente a los 50 millones que pide el Valencia. El presidente barcelonista lleva días recriminando a Florentino Pérez el dinero pagado por Cristiano Ronaldo y Kaká, pero la "austeridad", los "tratos de favor", la "prepotencia" y el "imperialismo" parecen haber pasado por el arco del triunfo de Joan Laporta, pues ahora el Barcelona ha entrado por las bravas en mitad de una negociación abierta, rompiendo así literalmente el mercado.

Esta maniobra deja a Joan Laporta y a todos sus colaboradores (como Sala i Martín o Jaume Ferrer) en evidencia delante de todo el panorama deportivo y social del continente. Primero, por pisotear todas esas críticas vertidas sobre el Madrid, haciendo una maniobra idéntica, o incluso peor por haberse entrometido en una negociación abierta. Y segundo, porque en caso de que fructificase, la directiva culé deberá justificar ese gasto extra al estar las arcas prácticamente vacías.

El futuro de Villa sólo lo sabe ahora mismo el agente del jugador y el presidente del Valencia, que se están moviendo al sol que más les calienta (los bolsillos), pero esta operación ha dejado claro que en el fondo Laporta quiere ser como Florentino, eso sí, sin recursos, sin un ápice de clase y, sobre todo, sin vergüenza.

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