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Clemente le hace el mejor regalo a Rijkaard

Luciano Sabatini, la crónica Luciano Sabatini, la crónica


A buenas horas, mangas verdes. Último partido para Rijkaard en el banquillo azulgrana, que seguramente se marche de la Nueva Condomina con la mosca detrás de la oreja. Esos mismos jugadores que le han hecho perder el puesto se han marcado un partido de los más apañado, eso sí, ante un Murcia que era un chiste de once jugadores sobre el campo. Ahora que no sirve para nada Henry muestra desborde, Etoo goles, y Messi el liderato que le falta a esta plantilla, y por ahí surge un joven mexicano de nombre Giovani para gritar que él también sabe marcar goles, pero tarde. Los cinco goles de unos, los tres de los otros coronan un final de temporada en la que Barça y Murcia han salido derrotados.

A pesar de los pesares, el equipo de Clemente puso en serias dificultades al Barça en los primeros compases de partido, y eso no dice mucho a favor de los culés. De hecho los primeros cinco tiros a puerta llevaron el nombre pimentonero, preludio todos ellos del gol de Ochoa que haría soñar a los de Clemente. Pero la adelantada de los murcianos era sólo un espejismo.

El planteamiento rácano y anidiluviano del técnico de Barakaldo no era digno de ganar el choque, ni ante el Barça ni ante el Motril. A pesar de haber dispuesto una zaga de cuatro con dos defensas más disfrazados de medio centro, Marañón y Mejía, el equipo estaba huérfano en ataque con un Aquino condenado sobre la banda izquierda. Para colmo de los lamentos la organización defensiva del Murcia era de lo malo, lo peor.

Através de los huecos que los de Clemente dejaban atrás entraron los pases en profundidad como cuchillo en mantequilla. La primera pared de Messi servía para que Etoo empatara el partido. Sin tiempo para el respiro, Pignol regalaba el segundo a Henry en un resbalón inoportuno en defensa, ante el que sus compañeros debieron replicar "¡Ponte tacos de verdad!". Y así, un par de jugadas más tarde llegaba el tercero, obra de Giovani, que aprovechaba otra laguna defensiva del rival para plantarse solo ante el portero junto a Etoo merced a otro pase profundo de Messi. Y es que si el contrario te da un regalo es de mala educación no aceptarlo.

Gracias Murcia por la fiesta



Nada cambió en la segunda parte a parte del crono que sumaba minuto a minuto la agonía de los pimentoneros que continuaban jugando a otro deporte diferente. El Barça tocaba a su antojo y hacía daño cuando quería, jamás RIjkaard se vio en una así. Sólo tardaría cinco minutos Giovani en tomar el protagonismo ante las facilidades del rival. El mexicano, que no había brillado en toda la temporada se iba a destapar con una jugada desde el centro del campo para aprovechar un rechace en el área y clavarle una vaselina a Alberto, que una vez más había salido a lo loco. Lo de este portero era de juzgado de guardia.

Clemente quiso lavar la vergonzosa imagen de los suyos, y dio entrada al par de centrocampistas que se había olvidado en la cartera. Así un par de arreones de los ingresados Richi y Rosiney puso algo de picante para la grada que asistía a la fiesta culé. Pero ahí volvía Giovani, que puestos a revindicarse pues se sacaba otro chut desde la frontal ajustado al palo, uno de esos que no ha mostrado en toda la temporada: gol y hat trick para el mexicano, que le servirá quizá para que la limpia de la plantilla no le salpique de lleno.

La goleada estaba servida, mitad mérito de los azulgranas, entero demérito de Clemente y compañía. El gol de penalti que el uruguayo Iván Alonso hacía de penalti cometido sobre el ex madridista Mejía, y el bello tanto de Abel con un misil tierra aire que se colaba de falta directa sólo sirvió para maquillar un poco la pantomima futbolística vivida sobre la Nueva Condomina.

La Liga se termina para unos y para otros. Clemente y el Murcia seguirán de la mano en Segunda, y el Barça tiene ante sí la larga travesía de reconstruir un equipo al que ni el maquillaje de las goleadas cambia el semblante de la debacle en la que se ha sumergido en su segunda temporada en blanco. Por el camino se quedan algunos, adiós Frank Rijkaard, los que van a morir te saludan.

La ficha del partido:

3- Real Murcia: Alberto; De Coz, Ochoa, Pignol, Paco Peña; Álvaro Mejía, Marañón (Rosiney 52"), De Lucas (Abel 77"), Aquino; Íñigo (Richi 52") e Iván Alonso.

5- Barcelona: Pinto; Oleguer, Thuram (Fali 70"), Puyol, Abidal; Giovani, Xavi, Gudjohnsen (Rueda 75"); Messi, Etoo y Henry (Bojan 76")

Goles:

1-0 (16"): Ochoa remata cruzando la pelota de cabeza tras un córner, en un nuevo tanto a los culés por alto.

1-1 (23"): Etoo culmina anticipándose al defensa una jugada colectiva del Barça con una pared magistral de Messi con Henry.

1-2 (26"): Balón largo a Henry que se aprovecha de un resbalón de Pignol para batir a Alberto en su mala salida.

1-3 (33"): Giovani sólo tiene que empujar un pase de la muerte de Etoo tras la laguna defensiva de los murcianos.

1-4 (50"): Arrancada desde su campo de Giovani que culmina con una vaselina sobre la salida a por uvas del portero.

1-5 (66"): Giovani completa su hat trick con un tiro ajustado al palo desde la frontal.

2-5 (66"): Iván Alonso convierte un penalti cometido por Puyol sobre Mejía.

3-5 (85"): Abel marca un bello tanto de falta directa ante el que nada puede hacer Pinto.


Árbitro: Rafael Ramírez Domínguez (C. Andaluz) amonestó a Marañón (22"), De Lucas (40") y Fali (84").

Incidencias: 31.000 espectadores en la Nueva Condomina para despedir la andadura del Murcia en Primera. 18 grados de temperatura al comienzo del partido, cuando se guardó un minuto de silencio en memoria del fallecido Genaro Borrás, médico de la selección española.
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