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El drama de Hamit Altintop

  • "En lugar de confiar en la labor de los profesionales vale más la pena criticar, recordar sólo los errores y jamás los aciertos"
Diego Vargas - La Opinión
Diego Vargas Diego Vargas

Hamit Altintop ha empezado con muy mal pie su andadura en el Real Madrid. Su inoportuna lesión de espalda ha servido a sus detractores para criticar su fichaje por el club blanco a pesar de que ni tan siquiera ha tenido la oportunidad de jugar. Estará tres o cuatro meses de baja, volverá con el equipo en funcionamiento y seguro que si cuando regrese le cuesta un poco más coger la forma le lloverán aún más palos. Ley de vida.

Por desgracia, el mundo del fútbol es así. Se encumbra a futbolistas por actuaciones aisladas, se critica a los jugadores sin siquiera conocerlos, se acusa a los encargados de fichar porque contratan a hombres que no entraban en los planes… Pero señores, si se ha fichado a Altintop será porque el entrenador ha dado su visto bueno, incluso lesionado: en este caso, desde luego, no cabe ninguna duda.

El turco no es la contratación deslumbrante que gran parte de la afición desea, y sobre todo no echa el mismo pestazo a fichaje galáctico y mediático de otros hombres que han venido sonando. Altintop es, total y absolutamente, una petición de José Mourinho. Y que tenga que pasar por el quirófano me parece, más que un ejemplo de mala planificación, un ejemplo de mala pata.

He llegado a leer y escuchar a gente criticar el fichaje de un futbolista que venía lesionado; señalar a la directiva como la culpable de que los reconocimientos médicos no sean lo suficientemente exhaustivos. Incluso a comparar los reconocimientos del club blanco con los del eterno rival, el FC Barcelona. Al ver estas cosas me siento como uno de los acampados de Sol: realmente indignado. ¿El motivo? Que esos mismos médicos, por ejemplo, fueron los que rechazaron el fichaje de Gabi Milito en su momento.

Un fichaje que estaba cerrado y que no se materializó porque la rodilla del argentino no ofrecía las garantías suficientes. Aguantó en el Zaragoza, jugando una vez a la semana, algo más cuando tocaba Copa. La carga de partidos en el Real Madrid habría sido claramente superior, al igual que en el FC Barcelona. Y ahí, cuando llegó al Camp Nou, fue cuando se demostró que los médicos merengues tenían toda la razón del mundo al desconfiar de la rodilla de Milito.

En el caso de Altintop, se conocían de sobra los problemas de espalda que ya acarreaba desde finales de la pasada temporada. Una lesión que le impidió despedirse en condiciones de la afición del Bayern y que no debería generar más problemas al centrocampista tras someterse a la operación. Sin embargo, en lugar de confiar en la labor de los profesionales vale más la pena criticar, recordar sólo los errores y jamás los aciertos. Especialmente cuando los primeros pueden contarse con los dedos de una mano.

Que el fichaje de Altintop sea más o menos adecuado o guste más o menos es una cosa, pero señalar a los médicos como los culpables de haber fichado a un jugador lesionado cuando todos lo sabíamos de antemano me parece realmente injusto. Desde aquí, sólo me queda desearle a Hamit una pronta recuperación y una carrera brillante y exitosa durante su paso por el mejor club del mundo.

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