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Ingla reconoce que la junta quiso introducir 'nuñistas' tras la censura

EFE EFE

El ex vicepresidente barcelonista Marc Ingla, que abandonó su cargo en la junta del FC Barcelona en julio, ha reconocido que una de las medidas que se propuso en el consejo directivo, después de la moción de censura de este verano, fue la de incluir en la junta a 'nuñistas' para "recoger otras sensibilidades".
 

El que fuera vicepresidente deportivo en el último año apuntó que esta medida fue rechazada por otros miembros del consejo directivo. La idea, explicada por Ingla, fue que tras la crisis que se vivió en el Barça tras la moción de censura contra la junta, que ésta salvó por escaso margen, se propuso la entrada de nuevas personas en el consejo, además de otorgar más fuerza ejecutiva a Ferran Soriano, ex vicepresidente de economía, y reducir el poder de Joan Laporta.

"Nos planteamos incluso abrir la junta a otras sensibilidades para que la hiciesen más plural o para que se recogiesen otros sentimientos del barcelonismo", señaló Ingla en una entrevista a 'Catalunya Radio', donde el conductor le insistió si estas incorporaciones se referían a personas cercanas al 'nuñismo', a lo que el ya ex directivo respondió: "Sí", porque se deseaba "buscar otras alternativas que hiciesen una junta más plural".

Durante la entrevista, Ingla reconoció que la opción de contratar a Jose Mourinho fue efectiva, así como que Laporta propuso el cambio en el banquillo la temporada anterior de Frank Rijkaard por Johan Cruyff. "Como idea estaba bien, pero estéticamente no lo veía. Un caramelo demasiado envenenado incluso para Cruyff".

"La idea de Cruyff fue una opción. Cuando el grupo no está fino y el liderazgo no está bien establecido, y una serie de jugadores no están desarrollando su función, ya puedes poner al mejor entrenador, que si no va, no va", añadió Ingla.

Por otra parte, Ingla también se refirió tangencialmente a los problemas de convivencia que sufrió el joven Bojan Krkic con algunos jugadores. "Las soluciones deben quedar en el vestuario y por tanto ha de ser a través de la interacción entre los jugadores. Era una cosa en la que no podía intervenir mucho. Sí, sufrió mucho, pero son cosas normales cuando entras en la elite a los 17 años y marcas goles. Por algún lugar peta y hay tensión", señaló.

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