Ciencia


¿Puede una mano biónica atar los cordones de un zapato?

El futuro ya está aquí, al menos en lo que respecta a la tecnología de manos biónicas. El pasado mes de noviembre se hizo pública la implantación del brazo biónico 'Bebionic 3' en la extremidad de Nigel Ackland, un británico de 53 años que perdió su antebrazo derecho en un accidente laboral en la empresa de fundición de metales en la que trabajaba. El ingenio está diseñado con una aleación de aluminio, de forma que puede realizar hasta 14 agarres distintos y cuenta con una gran variedad de movimientos.

 

De hecho, su propietario puede realizar movimientos tan delicados como romper huevos, usar un teclado, un ratón, tocar el piano, atar los cordones de un zapato o incluso agarrar botellas de vidrio sin miedo a que se le caigan. El sistema emplea los estímulos y espasmos musculares que realiza el individuo para responder a sus necesidades. Sin embargo, todavía es un invento que no está al alcance de todos los bolsillos, si bien su empresa RSLSteeper está intentando reducir su precio actual, el cual está entre los 20.000 y los 28.000 euros.