El Pizjuán volvió a faltarle el respeto a Sergio Ramos de forma sucia

  • La afición del Sevilla pitó, abucheó e, incluso, insultó al capitán del Madrid durante el choque después de haberse criado en la cantera sevillista
Ramos Ramos
Ramos, en el duelo ante el Sevilla.
Defensa Central Defensa Central

Sergio Ramos volvió al ‘11’ titular del Real Madrid ante el Sevilla en el Ramón Sánchez-Pizjuán después de la sanción y la dura derrota del quipo ante el PSG en el Parque de los Príncipes y, con él, afortunadamente, volvió la concentración, la intensidad, el trabajo defensivo y la seriedad de los de Zinedine Zidane.

Sin embargo, el capitán blanco, como ya es tradición en el feudo hispalense desde su adiós al club en el que se formó y su aterrizaje en el Madrid en el verano de 2005 por 27 millones de euros, no vivió un partido nada tranquilo. Más bien todo lo contrario, bien ‘calentito’ desde el calentamiento previo y hasta que se retiró por el túnel de vestuarios al finalizar los 90 minutos.

La afición sevillista le recibió con una sonora pitada mientras calentaba y anunciaban su nombre en la alineación de los blancos por la megafonía, pero eso fue un juego de niños con lo que estaba por venir. Ramos, en cada balón que tocaba, escuchaba una cantidad importante de improperios como “Sergio Ramos, hijo de puta”.

Afortunadamente, el videomarcador del Pizjuán, con un mensaje que decía: “el Sevilla no tolera la violencia”, calmó los ánimos. El capitán del Madrid confesó en los micrófonos de Movistar al término del choque que “por mucho que intente cambiar hay gente que no lo quiere entender”. “Tampoco quiero ser noticia. Si algún día ofendí a alguien, mis máximas disculpas", sentenció. Nada nuevo bajo el sol para Ramos en Sevilla.