Fernando Hierro desvela el secreto del Madrid en la época de Sanz

  • El ex madridista ha ofrecido una entrevista en la que desvela algunos secretos del Madrid de Lorenzo Sanz y da su punto de vista con la actuación de Zidane esta temporada.
Fernando Hierro y Lorenzo Sanz Fernando Hierro y Lorenzo Sanz
Fernando Hierro y Lorenzo Sanz
Defensa Central Defensa Central

Ya han pasado varios días desde que Lorenzo Sanz dijo adiós a los madridistas, a su familia y a todos los que habían tenido alguna relación con él. Adiós por decirlo de alguna manera, porque el coronavirus ni siquiera le permitió despedirse como él hubiera querido. Dicen, que una persona muere cuando es olvidada, y por esa regla de tres, Sanz jamás será olvidado. Fernando Hierro, aún impactado por el fallecimiento, ha concedido una entrevista a AS en la que habla del Real Madrid de la época.

El secreto de Lorenzo Sanz: “Tener el ingenio para traerse a Roberto Carlos del Inter, a Suker del Sevilla, a Panucci del Milán y a Seedorf del Ajax por un precio que en el mercado de hoy día se calificaría como chollo. Sólo Mijatovic, al tener que pagar la cláusula al Valencia, fue caro entre comillas. Luego trajo también a Karembeu por el que se pegaba media Europa. Y fichó a Zé Roberto que era un gran jugador de equipo y a Illgner que era el portero de la selección de Alemania. Recuerdo que Roberto Carlos estuvo con el Inter en un Trofeo Bernabéu anterior y vimos que iba a ser una máquina. Cuando Lorenzo lo fichó por sólo 600 millones de pesetas de la época alucinamos. Parecía un jugador imposible en nuestra situación. Sin volvernos locos, Lorenzo construyó un equipo campeón”.

El secreto del Madrid triunfal: “En la llegada de Capello. En el Milán había triunfado y su modelo le dio un aire muy competitivo al equipo. Capello puso la base para lo que llegó un año más tarde con Heynckes. El secreto es que teníamos un grupo que era una mezcla perfecta de veteranos, fichajes estrella llegados de fuera y canteranos. El mejor vestuario en el que yo he estadio. Éramos mucho más que un equipo de fútbol. Quedábamos a comer toda la plantilla cada dos o tres semanas. Para hacer piña, para hablar de nuestros problemas, nuestras inquietudes. Todos unidos. Éramos una familia que jugaba al fútbol”.

¿Por qué fue tan trascendente ganar la Séptima? “Es que fue vital porque el Madrid se volvió a ganar el respeto de toda Europa. Nuestro pasado era inigualable, pero ya eran muchos años de espera. En el Madrid la exigencia es máxima y se vive al día, no vale de mucho mirar para atrás. No fue sólo la Séptima. Seis meses después se conquistó la Intercontinental con el famoso Gol del Aguanís de Raúl. Hacía casi cuarenta años que no la ganábamos. Creíamos mucho en nosotros mismos y nos veíamos capaces de todo. Reinábamos en Europa, en el Mundo… Sin la química que había en el vestuario y la buena relación con el club hubiese sido imposible”. (Así sería el cambio de cromos para el Real Madrid por los 'galácticos')

Le da mucho valor a Lorenzo Sanz de ese logro: “Claro, el tiempo pone a cada uno en su sitio aunque haya tenido que pasar esta terrible desgracia para que los más jóvenes sepan lo que hizo. Él puso al Madrid de nuevo en la dimensión mundial que había perdido. Esos tres títulos los logró en los tiempos en los que el Milán, el Bayern, el United o el Barça parecía que estarían por delante. Con esas tres conquistas la FIFA no tuvo más remedio que darnos el título de Mejor Club del Siglo XX. Ese empujón fue definitivo”.

Volver a ganar dos años después de la Séptima: “Sí, ahí se vio la astucia de Lorenzo con los fichajes. Se fueron en verano Suker, Mijatovic y Panucci, Seedorf en el mercado de invierno, Karembeu ya no contaba… Y aun así hizo un equipo casi nuevo dado que de la base sólo seguíamos Roberto Carlos, Redondo, Raúl, Morientes y yo. Llegó una base nacional muy buena con Helguera, Iván Campo, Karanka, Míchel Salgado. Y se trajo a Savio y a Anelka. Otro proyecto ganados pese a las dificultades económicas que teníamos. Parece un milagro, pero él lo hizo realidad”.

¿Cómo ve a Zidane en esta segunda etapa? “Mejor de lo que se dice. Le ve perfecto. Lo que pasa es que el final de su primera etapa era complicado hacer una reestructuración o un cambio cuando vienes de ganar tres Champions seguidas. Es fácil decirlo pero dígame cómo lo haces. Pero lo que él logró en el banquillo es irrepetible. Como madridista, considero que con Zidane el Madrid está en buenas manos”.