2021-05-03 20:37:00

Ya no está en el Madrid pero su plaga no tiene fin: James ha vuelto a lesionarse

  • El ahora jugador del Everton sigue encadenando lesiones y no está pudiendo jugar prácticamente nada a las órdenes de Ancelotti.
Lesión de James Lesión de James
Lesión de James
Rubén Gómez Rubén Gómez


Es evidente que lo que sucede en el Real Madrid en relación a las lesiones es algo digno de estudio. De película de terror. La última, la de Varane, que le impedirá jugar este miércoles ante el Chelsea y también el duelo liguero, decisivo, ante el Sevilla el próximo domingo.


Sin embargo, hay un futbolista, ya ex del Real Madrid, que parece haberse llevado consigo ese mal fario con las lesiones que existe en el cuadro merengue. Y ese es James Rodríguez, actual jugador del Everton.

La última lesión del colombiano se produjo este mismo fin de semana, en el calentamiento previo al choque que su equipo, el Everton, iba a disputar ante el West Ham.

James sufrió unas molestias “en la pantorrilla” y fue rápidamente eliminado del equipo inicial y ni siquiera pudo sentarse en el banquillo.

La zona de los gemelos y el sóleo le está dando muchos problemas a James en lo que llevamos de temporada. No son lesiones graves en lo que a tiempo de recuperación se refiere pero sí son importantes porque le están impidiendo tener cierta continuidad en el juego.

LOS ESPECIALISTAS TAMPOCO ENCUENTRAN UNA RAZÓN CLARA

El ex del Real Madrid lleva ya muchas lesiones en esa zona de su cuerpo y ni siquiera los especialistas en medicina deportiva encuentran una clara explicación al respecto.

La explicación más habitual viene dada por una mala cicatrización de la zona, con menos tiempo del que debería, y que eso repercute en que el tejido se haya ido debilitando, con el hándicap de que cada vez se ‘rompe’ de una manera más rápida.

En cualquier caso, parece cada vez más claro que esta temporada tan atípica está sacando lo peor de cada jugador (y de cada club) en relación a los problemas musculares. Los casos de James y del Real Madrid son dos de los ejemplos más bestias, pero no son pocos los clubes y equipos punteros de toda Europa que han sufrido muchos problemas físicos a lo largo de toda la campaña.