Lo mejor del Clásico que el Madrid debe repetir en el derbi

  • Los de Solari dominaron el partido, más aún en la primera parte, ejerciendo una presión alta, no dar ni un solo respiro a Suárez o Coutinho y sin complicarse en la salida de balón
Lucas Vázquez  Lucas Vázquez
Lucas Vázquez, celebrando su gol en el Camp Nou en presencia de Benzema.
Defensa Central Defensa Central

El Real Madrid tenía la necesidad y la obligación de plantar cara y de dar un golpe encima de la mesa en el Camp Nou por dos razones principales. Mejorar la imagen del último enfrentamiento ante el Barcelona en el feudo azulgrana y coger confianza de cara a un mes decisivo en el devenir de la temporada con el derbi, la Champions y la vuelta copera en el Santiago Bernabéu. Las dos razones se cumplieron.

La humillación en el Clásico liguero, que se llevó por delante a Julen Lopetegui, hizo tocar fondo a los blancos. Las cosas no podían ir a peor. Desde entonces están yendo muy bien. Y esta vez, en su visita al Camp Nou, afianzaron aún más esas buenas sensaciones de cara a una semana trascendental. Ahora deberán repetir ante el Atleti y el Ajax todo lo bueno que hicieron ante el Barça. (Exclusiva DC: Florentino bajó al vestuario tras el Clásico con un 'pero')

Los pupilos de Santiago Solari fueron los grandes dominadores del partido, más aún en la primera mitad. El preparador argentino le ganó la partida al ‘Txingurri’ Valverde y los blancos lo aprovecharon al máximo. Ejercieron una presión altísima en la primera mitad, imposible de mantener en la segunda, para hacer aún más daño en los últimos metros. Así pudo llegar el 0-2 después de un robo de Vinicius que el brasileño no materializó ni tampoco la cedió a Kroos, que llegaba solo.

Aunque no solo los atacantes se pusieron el mono de trabajo. Los defensores, con un Ramos imperial como estilete, no le dieron ni un solo respiro a los atacantes azulgranas. Cada vez que recibían Suárez o Coutinho, no les daban ni un solo respiro, provocándoles numerosas perdidas. No tanto a Malcom, que aprovechó el bajo estado de forma de Marcelo para hacer daño.

Además, los zagueros blancos no se complicaron lo más mínimo en la salida del balón. Llorente, hasta su lesión, y Casemiro, después, recibían y combinaban con Kroos y Modric para que repartiesen el juego a su antojo. La sala de máquinas funcionó, como también deberá hacerlo ante el Atleti. El Madrid ya ha aprendido la elección y si la repite en el Wanda, tendrá mucho que ganar. Aunque Solari deberá repartir esfuerzos, más aún con la Champions en el horizonte.