La decisión de Zidane con Bale para los partidos del Bernabéu

  • El técnico estaría sopesando no 'exponerlo' más al juicio de los aficionados en los partidos de casa que restan.
Bale y Zidane Bale y Zidane
Zidane y Bale FOTO: DC

La situación entre el galés y la afición es cada vez tensa. El último episodio tuvo lugar la pasada jornada contra el Athletic de Bilbao cuando Bale entró en el terreno de juego en el minuto 70 para sustituir a un fatigado Lucas Vázquez. En el momento en el que la megafonía anunció su nombre, un amplio sector de la afición comenzó a pitarle.

No quedaría ahí la cosa y cada vez que el extremo tocaba el balón la grada se abalanzaba sobre él, algo que molestó al propio Bale que respondió a las críticas con un gesto de desaprobación que realizó con la mano.

Zidane lo ha meditado y ha llegado a la conclusión de que lo mejor para evitar que la relación entre la afición y el jugador vaya a peor es no alinearlo más en los choques que les restan al Madriden casa, siendo entonces las visitas a Getafe, Vallecas y San Sebastián sus 3 últimos partidos de temporada y, quien sabe, si de su estancia en el club (Los números lo dejan claro, ¿es mejor el Real Madrid con o sin Bale?)

Desde el regreso del técnico francés, Gareth no ha terminado de ganarse su confianza y en los últimos cuatro partidos se ha sentado en el banquillo en tres de ellos. El que estaba llamado a ser el sucesor de Cristiano en el Madrid se encuentra ahora en la rampa de salida y ni siquiera a lesión de Vinicius le ha servido para hacerse con la titularidad.

Por otro lado la opción de venderle no es tan sencilla. Si bien la calidad del 'expreso de Cardiff' es un hecho indiscutible, si que cierto que hay una serie de factores que provocan que no lleguen ofertas por a las oficinas del Santiago Bernabéu: su elevado salario (17 millones netos) sumado a precio del jugador son un problema, además de su historial de lesiones, que genera un mar de dudas en los equipos que podrían querer ficharle.