No se sabía: la cena en la que Mourinho cerró su fichaje con Florentino

  • Se cumplen diez años desde que Mourinho cerró su fichaje como entrenador del Real Madrid en una cena con Florentino Pérez.
Mourinho y Florentino Mourinho y Florentino
Mourinho y Florentino
Defensa Central Defensa Central

Un 22 de mayo pero de hace diez años, Mourinho vivía la que probablemente califique como una de las mejores noches de su vida. Tras pasar a la final de la Champions League frente al FC Barcelona, el estadio Santiago Bernabéu le esperaba para ser el escenario de la que sería su segunda copa de Europa. Al ganar y levantar el trofeo, una cena con Florentino Pérez certificó su 'fichaje' por el Real Madrid.

Mourinho ya había cumplido su tarea en el Inter, y tras hacer al conjunto italiano ganar la Champions League, que supuso además el triplete para el equipo, el portugués decidió empezar a dibujar un nuevo camino en la ciudad en la que había logrado su segunda Copa de Europa. Una ciudad que tendría muchas sorpresas y emociones para él: Madrid. (La brutal frase que Mou le dijo a Guardiola antes de fichar por el Madrid)

Esta anécdota jamás había sido desvelada, y aunque Mourinho no apareció en la fiesta del Inter en Milán para celebrar el título, muy pocos se imaginaron lo que podría haber estado haciendo. Sin embargo, una cámara de seguridad empieza a hacer encajar las piezas perdidas del puzzle.

Aquella noche, Mourinho empezó a trazar la ruta de un nuevo Real Madrid. Un equipo que empezaría a brillar gracias a su presencia y a su forma de jugar. Un Audi oscuro en la zona de acceso al parking del Bernabéu asistido por un hombre de confianza de Florentino Pérez recogía a Mourinho al finalizar el encuentro y se dirigieron a un restaurante de la capital.

Allí se formó un nuevo equipo, que aunque ya tenía la presencia de grandes jugadores como Cristiano Ronaldo, Mourinho hizo que llegaran otros como fue el caso de Di María, Khedira, Özil y Carvalho. Lo cierto es que Mou ya sabía que su destino estaba pintado de blanco antes de que se jugara esa final, aunque probablemente fue el coronarse como campeón lo que le dio más alas.

Aún así, el fichaje del portugués no se finalizó aquella noche, sino que unos días más tarde, Florentino tuvo que desplazarse hasta Milán para hacer efectiva la salida del portugués del Inter, que tenía una cláusula de 16 millones. El Real Madrid pudo hacerse con los servicios del portugués por ocho millones de euros. Ocho millones que sin duda alguna, empezaron a cambiar la historia del Real Madrid.