Un rebote y un triple en los últimos segundos condenaron al Madrid en Moscú

  • El equipo de Laso perdió ante el CSKA por 74-73 en el primer partido del equipo blanco sin Campazzo.
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Rubén Gómez Rubén Gómez

El Real Madrid pasaba su primer examen sin Campazzo en una de las pistas más complicadas de toda Europa, la del CSKA. Los de Pablo Laso llegaban a Moscú envueltos en una gran racha de resultados tanto en Euroliga como en ACB, sin embargo, el hecho de no contar ya con el base argentino suponía una merma importante a la hora de afrontar no solo este partido, que también, sino lo que resta de temporada.

A pesar de que la entrada del Real Madrid al encuentro no fue la mejor, con un parcial inicial en contra de 6-0, lo cierto es que los de Laso supieron enderezar el rumbo para que los rusos no obtuvieran una ventaja que se convirtiera en irrecuperable (11-11, min.5). Thompkins y Randolph arrancaron como pareja interior de inicio, dejando a Tavares en el banquillo mientras que Laprovittola ocupaba el rol de Campazzo. Deck se convertía en el referente ofensivo del equipo en el primer acto (6 puntos) y neutralizaba la anotación de Shengelia (9 puntos), el mejor del equipo ruso (17-20, min.10).

El segundo cuarto empezó con Randolph enchufado. El americano agarró una de sus rachas, momentos en los que es capaz de meter canastas imposibles, y se fue hasta los 10 puntos en su casillero personal (25-33, min 14). También Llull tuvo buenos minutos de inspiración desde la línea exterior para darle al Madrid su máxima renta (25-36, min.16). Eso sí, antes del descanso el equipo blanco tuvo su típica desconexión ofensiva que le hizo perder prácticamente toda su renta (35-38, min.20).

El tercer cuarto no arrancó especialmente bien para los de Laso. De hecho, el CSKA fue poco a poco anulando la ventaja de los madridistas e, incluso, se llegó a poner por delante (51-47, min 26). Los locales habían logrado parar el ataque del Madrid y, con ello, las rachas anteriormente conseguidas por los Randolph, Llull, Thompkins y compañía (58-55, min.30).

El partido llegó a los últimos cinco minutos con todo por decidir (68-66, min.35). Eso sí, esos minutos finales empezaron a mostrar una clara diferencia en ambos lados de la cancha a nivel arbitral. El CSKA se presentó a los minutos finales con una única falta en su casillero, algo verdaderamente llamativo, además, con todo apretado se le señaló a Randolph una pérdida de balón por pisar la línea que no debió concederse porque el jugador no tocó la raya.

Después de llevar varios puntos de desventaja, una clara antideportiva ponía a los blancos dos abajo, 70-68, pero con balón para igualar o ponerse por delante a falta de dos minutos. Llull tuvo dos tiros libres para poner el empate a 70…pero falló ambos en un momento clave. Después fue Randolph el que tuvo un par de tiros para igualar el encuentro que tampoco encestó. Eso sí, a pesar de los errores, el Madrid llegó con vida y un triple de Thompkins ponía a los de Laso un punto arriba (70-71) a falta de 24 segundos. El final de partido le deparaba un desenlace cruel al Madrid. Y es que después de que James fallara un triple a falta de 4 segundos, Hacket se hizo con el rebote y se la dio nuevamente a su base para que, esta vez sí, anotara de tres puntos y, además, le sacara la falta a Abalde. Un puñal al corazón del Madrid a falta de solo dos segundos para el final (73-71).

James, que anotó además el adicional, puso a los suyos con tres de ventaja. El Madrid tenía una última posibilidad y anotó, sí, pero de dos puntos. Tavares pudo haberle dado el balón a Thompkins para intentar un triple milagroso, sin embargo, el de Cabo Verde hizo una canasta de dos puntos que cerró el 74-73 final. La era ‘post Campazzo’ comenzó con una derrota que pudo haberse evitado.

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