El regreso, por fin, de César Gelabert

  • El jugador del Real Madrid Castilla vuelve a jugar 9 meses después
César Gelabert César Gelabert
César Gelabert
Defensa Central Defensa Central

La de César Gelabert es una de esas historias de superación que tanto nos gustan y que vienen tan bien para vender tazas y camisetas. Por otro lado, es una de esas historias que nos produce escalofríos solo de pensar en todo lo que podría haber salido mal, o mejor dicho, peor.

Este centrocampista de Palencia, al que definen el regate y el desborde (según apunta su ficha en el Real Madrid), recaló en el club blanco en 2015, después de haberse formado en algunos clubes de la Comunidad Valenciana, especialmente en el Hércules CF. Hace 10 meses a este canterano se le veía entrenando con el Real Madrid y se daba por supuesto que formaría parte de la pretemporada del primer equipo. Zinedine Zidane le tenía en su radar de “futuribles”, y se le consideraba como uno de los grandes valores blancos para el centro del campo.

El pasado 23 de junio, preparando la Copa del Rey de su categoría, Gelabert apoyó mal el pie al caer en un entrenamiento y llegó la peor de las noticias: rotura del ligamento cruzado de la rodilla y de una parte del menisco. Desde el primer momento, tanto el palentino como sus compañeros, que le homenajearon en el partido de Copa, fueron conscientes de la gravedad de la situación. Adiós a la pretemporada y adiós a sus opciones de formar parte de los planes de futuro de Zidane.

Después de ser operado en julio en la Clínica Centro, empezó una larga recuperación. Primero estuvo trabajando en piscina para no cargar la rodilla, luego llegó el entrenamiento en el gimnasio y, por fin, en enero de este año, volvió a pisar el césped. Tras 7 meses de trabajo en solitario, trabajaba de nuevo con el grupo; un equipo que le ha arropado en todo momento, al igual que el club y profesionales como Víctor Paredes, que han estado a su lado desde el primer momento.

El pasado fin de semana, 9 meses después de la lesión, César Gelabert volvió a jugar un partido. Lo hizo con el Juvenil A, aunque el palentino tiene ficha con el Castilla. Entró en el minuto 57 de un encuentro que terminó con una sufrida victoria de los blancos por 1-0 ante el Alcorcón.

Nueve meses que pueden minar la moral de cualquiera. Gelabert ha tenido que aprender una lección por la que no debería pasar un chaval de 18 años, pero que seguro que le hace más fuerte. No es extraño ver ejemplos de cómo el esfuerzo y la tenacidad acaban teniendo recompensa. Es el caso de Ramón Colillas, un jugador de póker que el pasado mes de enero ganó 5 millones de dólares en un torneo internacional; un hecho histórico para un chico que, en principio, quería ser futbolista, pero que tuvo que cambiar de rumbo tras romperse los ligamentos. Cosas de la vida.

Para Gelabert, la historia empieza a tener un final feliz. Se le espera ya en un Castilla necesitado tras haber perdido a Franchu, otra joya de La Fábrica. El central acaba de regresar a los terrenos de juego, pero ya vuelve a sonar con fuerza en las quinielas del primer equipo. Es sabido del gusto de Zidane por un jugador hábil y creativo que podría costarle poco más que nada. No queda mucho para el final de temporada, aunque si sigue con la progresión que ha mostrado hasta ahora, no nos extrañaría que en unos meses Gelabert estuviera de nuevo en los entrenamientos del Real Madrid y que, este año sí, se uniese a la gira de pretemporada.

Excelente trabajo físico y mental del palentino que seguro le convierte en mejor jugador. Ejemplo de que no hay que tirar la toalla, como tampoco hizo un ex madridista que acaba de debutar con la selección española absoluta a los 28 años. Lo de Sergio Canales no es una historia de superación, es para hacerle un monumento.